El TerrorMolins 2026 dedica su 45ª edición a uno de los subgéneros más influyentes y reconocibles del terror contemporáneo: el found footage o metraje encontrado. La clave de su éxito radica en el uso de un realismo sucio alejado del cine convencional, con producciones de bajo presupuesto, historias mínimas y una inquietante proximidad a los personajes. Nuestro cerebro procesa estas imágenes como si fueran grabaciones reales: sólo vemos lo que la cámara enfoca e imaginamos con horror lo que se esconde fuera de cuadro. Esta capacidad de inmersión, sumada a su constante adaptación a las nuevas tecnologías ya las plataformas digitales, la ha consolidado como una de las tendencias más estimulantes y renovadoras del género en las últimas décadas.
TerrorMolins: El metraje encontrado es el leitmotiv de la 45ª edición del Festival de Cine de Terror de Molins de Rei, que tendrá lugar del 6 al 15 de noviembre de 2026, como siempre, con el Teatro de La Peni como sede principal. |
“Desde las cintas de vídeo olvidadas en una cabaña boscosa hasta los archivos digitales que nunca deberían haber salido a la luz, el found footage o metraje encontrado es el arte de convertir el archivo en horror. Este subgénero nos sumerge en la pesadilla a través de una perspectiva íntima, temblorosa y sin filtros. Celebraremos las películas que rompieron las reglas del terror moderno: las obras que revolucionaron el miedo con una cámara en el hombro, generando un hiperrealismo que nos hace preguntar constantemente: "¿Esto es real?" Desde la brutalidad de Holocausto Caníbal (1980) hasta la revolución de marketing y la atmósfera de The Blair Witch Project (1999), el metraje hallado ha desafiado constantemente a las convenciones narrativas. Al margen de la astuta campaña promocional del filme de Myrick y Sánchez, el filme reinventa el terror por el nuevo milenio. Su rudimentaria realización y su formato poco aseado son decisiones deliberadas para transmitir la emoción terrorífica, y lo consigue de lleno. Bien empezado el nuevo milenio, el formato demostraba su vigencia con fenómenos como [•REC] (2007) y Paranormal Activity (2007), que redefinieron el terror del siglo XXI con presupuestos bajos y un gran impacto, mostrando su rentabilidad y popularidad. Todos los títulos mencionados hasta ahora comparten haber nacido en una etapa anterior a la globalización de internet. Entramos en esta fase con VHS (2012), inicio de una serie de antologías de cortos que se convirtió en culto por los fans del terror indie, y Creep (2014), una maravilla con micropresupuesto y un oscuro sentido del humor. La omnipresencia de las pantallas en nuestras vidas también nos trae una nueva narrativa, el screenlife, con la vida online y la paranoia digital como protagonistas. Una hiperconectividad que paradójicamente convive con el aislamiento, con las pantallas como único puente con el exterior, situación agravada con la última pandemia. Host (2020), Deadstream (2022) o Influencers (2025) son buenos exponentes de esta tendencia renovadora. Preparaos para una retrospectiva que abarca desde los clásicos que iniciaron la leyenda hasta la nueva ola del horror en tiempo real, que nos aterriza a través de nuestras propias pantallas. Apagad las luces. Pulsad el Play.” |
Nace oficialmente el Premio Angoixa: impulsando el terror catalán Esta 45 edición, el festival consolida su apuesta por la creación cinematográfica en catalán con la segunda edición del premio al mejor proyecto para la producción de un cortometraje de terror en catalán, que este año estrena nombre oficial: Premio Angoixa. Concebido como una oportunidad para impulsar la creación en lengua catalana dentro del género de terror, el galardón nació en 2025 con la voluntad de apoyar a nuevas autorías y hacer posible que sus proyectos tomen vida. El Premio Angoixa se dirige a creadores y creadoras con un cortometraje de terror en catalán en fase de desarrollo y ofrece una dotación de 5.000 € para su producción, así como el acompañamiento necesario para preparar su presentación dentro del festival. Los proyectos preseleccionados se defenderán en una sesión pública de pitching que tendrá lugar el 12 de noviembre de 2026 en el marco del TerrorMolins. Dos nuevos colaboradores se suman al Premio Angoixa. Por un lado, NRD Multimedia aportará 700€ en alquiler de material de rodaje para el corto ganador y, también, LA MASIA STUDIO, que ofrecerá de forma gratuita la composición y producción de la BSO del proyecto premiado, así como un bonus valorado en 350€ destinado al sonido directo del rodaje a los otros cortos finalistas. El proyecto galardonado la primera edición fue Cuca, escrito y dirigido por Adriana Galicia, que podrá verse estrenado durante el TerrorMolins 2026. Con este primer proyecto hecho realidad, el Premio Angoixa consolida su voluntad de convertir nuevas ideas del terror catalán en películas con recorrido dentro del festival. El cortometraje ganador del Premio Angustia 2026 se estrenará oficialmente en el TerrorMolins 2027. La convocatoria permanecerá abierta hasta el 21 de septiembre de 2026. |

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