lunes, 7 de septiembre de 2026

"DANTE" COMPETIRÁ EN SITGES TRAS SU ESTRENO MUNDIAL EN TRIBECA

Tras celebrar su estreno mundial el pasado mes de junio en el Festival de Tribeca de Nueva York, Dante, el nuevo largometraje escrito y diri
gido por Hugo Ruiz, tendrá su estreno europeo en la 59ª edición del Sitges – Festival Internacional de Cinema Fantàstic de Catalunya-, que se celebrará del 8 al 18 de octubre. El thriller, protagonizado por Chino Darín y Ester Expósito, junto a Vicente Romero y Enrique Arce y con la colaboración especial de Asier Etxeandia, competirá en Òrbita, sección dedicada a los thrillers y al cine de acción y aventuras que transitan en territorios próximos al fantástico. La película se proyectará el 13 de octubre en el Auditori, la sala principal y uno de los espacios más emblemáticos del Festival.

Dante, una producción de Gilda Productions y El Sueño Eterno Pictures en coproducción con Sissi Films y Jarana Films, llega a Sitges tras la destacada recepción de la crítica internacional durante su paso por Tribeca, donde FANGORIA la incluyó además entre las mejores películas de terror de la 25ª edición del certamen neoyorquino.

Con su presentación en Sitges, Dante continúa el recorrido internacional iniciado en Nueva York y descubre por primera vez ante el público español, que podrá descubrir el regreso de Hugo Ruiz a la noche madrileña. Su segundo largometraje transcurre, de hecho, durante la misma noche que Una noche con Adela, su ópera prima, con la que el cineasta obtuvo en 2023 el premio a Mejor Director Novel del Festival de Tribeca, certamen al que ahora regresa para presentar por primera vez en España su segunda película.

Hugo Ruiz reconoce que afronta la llegada de la película a Sitges con especial expectación después de su paso por Nueva York:

“Después del increíble recibimiento que ha tenido Dante entre el público y la crítica americana, tengo muchas ganas de ver la recepción del público español y europeo. Y Sitges es la mejor plaza para ello.”

El director considera además que la elección de Òrbita encaja especialmente con la naturaleza de la película:

“Dentro de un festival como Sitges, la elección de la sección Òrbita no puede ser más acertada. Es ideal para una película como Dante, un thriller que a veces puede rozar lo fantástico.”

“No puedo estar más contento de que sea en este festival el estreno europeo de Dante. Sitges es el festival de género más importante del mundo y el público, la prensa y la industria saben muy bien el nivel que hay. Creo, con honestidad, que el público de Sitges va a disfrutar mucho con esta película y que, en ningún caso, va a pasar desapercibida.”

Tras Tribeca y Sitges, el cineasta adelanta además que el recorrido internacional de la película continuará:

“De momento, solo hemos estado en Tribeca, donde hicimos el estreno mundial en junio, y no pudo ir mejor en cuanto a recibimiento y crítica. Ahora estoy muy ilusionado y expectante con el estreno en Sitges, y luego ya seguirán otros muchos festivales que se han interesado por nuestra película. Pero, de momento, no podemos estar más contentos.”

LA CRÍTICA INTERNACIONAL HA DICHO:

“Hugo Ruiz ha subido el listón en todos los sentidos. Una narrativa aún más audaz, una brutalidad llevada a niveles impactantes y un nivel de entretenimiento desbordante […] DANTE es un golpe siniestro en una categoría propia.”
TRIBECA FESTIVAL

“Un puñetazo directo al estómago […] Si Una noche con Adela era una sucesión de momentos sin concesiones, DANTE continúa en esa misma línea valiente, brutal y agresiva. Hugo Ruiz se reafirma en su estilo abrasivo e impactante.”
CINEUROPA

“Una experiencia caótica que bombea adrenalina desde el primer fotograma y rara vez levanta el pie […] DANTE es aún más segura y lograda que su ópera prima.”
BLOODY DISGUSTING

“Una odisea por un submundo de crimen y depravación en las calles nocturnas de España, rebosante de sangre y tensión […] Un thriller asombroso.”
DREAD CENTRAL

“Uno de los grandes y más entretenidos descubrimientos de esta edición de Tribeca.”
CINEOLHAR

“Una película oscura e intensa que cautivará y entretendrá al público.”
FILM BOOK

“Con giros impactantes y reforzada por interpretaciones audaces, DANTE es un viaje infernal en ambulancia.”
DEN OF CINEMA

“Buena parte de esa eficacia descansa en las interpretaciones de Chino Darín y Ester Expósito […] Expósito encuentra en Mak uno de los roles más contundentes de su carrera reciente.”
ESCRIBIENDOCINE

“DANTE despliega giros al estilo Tarantino, mientras sus actores se entregan a sus personajes con una intensidad áspera y visceral.”
FANGORIA

LAS CARAS DE DANTE

Chino Darín
interpreta a Eduardo, un técnico de emergencias atrapado en un turno donde nada es lo que parece. Con una carrera consolidada entre Argentina y España, Darín ha protagonizado títulos como El reino, La odisea de los giles o La noche de 12 años, y asume aquí un papel que pone a prueba tanto su resistencia física como sus principios.

Ester Expósito, uno de los rostros más conocidos del audiovisual español contemporáneo (Élite, Venus, El llanto, Veneno, El talento), da vida a Mak, un personaje clave en el conflicto interno del protagonista, y cuyo papel con los hechos se revela a lo largo de la noche.

Vicente Romero (Modelo 77, Celda 211 o La unidad) encarna a Santo, un personaje ligado a los bajos fondos cuyo destino desata la trama de la película. Enrique Arce (La casa de papel, Terminator: Destino oscuro, Amor en polvo) se suma al elenco interpretando a un personaje del entorno más turbio de la historia, mientras que Asier Etxeandia (dos nominaciones a los Premios Goya por sus interpretaciones en La novia y Dolor y gloria) realiza una colaboración especial, dando Chemi.

SINOPSIS

Eduardo, un afable técnico de emergencias sanitarias que conduce una ambulancia en el turno de noche, acude a una llamada. Un hombre llamado Mario, perteneciente a los bajos fondos de la ciudad, se encuentra muy grave en su casa. Al llegar, Mario está en las últimas, pero antes de morir dejará a Eduardo en una situación en la que, con cada segundo que pasa, resulta más difícil que él mismo termine la noche con vida.


LOS CREADORES DE DANTE

Gilda Productions
La producción ejecutiva corre a cargo de Jorge Redondo (Inés del alma mía y Mar de plástico), mientras que la dirección de producción está en manos de Pablo Alejos (El inmortal, El jardinero).

Los productores de este thriller psicológico son Kike Sánchez, Patricia González, Hugo Ruiz y Enrique Fernández. Cuenta también con el apoyo de Jesús Naudín, Rubén Fernández y Jesús Gámez.

La dirección de fotografía corre a cargo de Teo Delgado, responsable de la imagen de cerca de un centenar de títulos para cine y televisión, entre los que destacan HIT, Cuéntame cómo pasó, Los lunes al sol o El lápiz del carpintero.

El montaje lo firma Alberto del Campo, ganador -entre otros reconocimientos- de dos Premios Goya y dos Premios Platino, por As bestas (2023) y El reino (2019), y nominado en las ediciones de 2017 y 2020 por Que Dios nos perdone (junto a Fernando Franco) y Madre, respectivamente. La música es de Remate, y el sonido está dirigido por Cristian Amores (Mar de plástico, La chica de la nieve, El cuaderno de Sara).

Manuel Ludeña (Palmeras en la nieve, Tierra de lobos) firma la dirección de arte, Montse Sancho (Celda 211, Asuntos internos, Entre tierras) firma el vestuario, y el maquillaje y la peluquería corren a cargo de Elena Cuevas (Votemos, Adú). La fotografía fija es obra de Jorge Fuembuena.

HUGO RUIZ | Un cineasta único que transforma el género en autoría

Comenzó su trayectoria cinematográfica en 2011 de forma autodidacta, dirigiendo su primer cortometraje, Loli el poli. A este le siguieron títulos como Taxi fuera de servicio, S.O.S y La cena, todos premiados en festivales nacionales e internacionales.

En 2012 se formó en escritura de guión con Fermín Cabal y participó en el programa de TVE ‘Oficios de la cultura’ junto a Antonio Onetti y el propio Cabal. Ese mismo año fundó el Centro Musical y Artístico ‘Las Armas’ en Zaragoza, un referente cultural con escuelas de cine, radio, música, interpretación, doblaje y danza, que dirigió hasta 2015. Ese mismo año se trasladó a Madrid para estudiar dirección cinematográfica en el Instituto del Cine de Madrid, mientras trabajaba como asesor de guion, corrector y realizador de publicidad. Entre 2015 y 2021 rodó los cortometrajes La cena, Kauyfú y yo y La duda.

En 2022 escribió y dirigió su primer largometraje, Una noche con Adela, seleccionado y premiado en el Festival de Tribeca, fundado por Robert De Niro y Jane Rosenthal, como Mejor Director Novel, consolidando a Hugo Ruiz como una de las voces emergentes más prometedoras del cine contemporáneo. Posteriormente, Ruiz recibió también el Premio Ópera Prima Ficción Jimmy Sierra en el Festival de Cine Global de Santo Domingo. La película también fue nominada a Mejor Dirección de Fotografía en los Premios Goya 2024 y, además, ha sido vendida y estrenada en Portugal (Alambique) y Japón (Nettai Museum). También se ha proyectado en festivales de prestigio como Reikiavik, São Paulo, Friburgo y Abycine, donde tuvo su estreno en España. Y a finales de 2025 se incluyó en el catálogo de Tribeca Films, además de estrenarse en las principales plataformas digitales de Estados Unidos y Canadá.

Hugo Ruiz está representado en España por Jesús Ciordia -de la agencia Reacting Talent- y, desde 2025, por la agencia americana BUCHWALD, una de las referencias en el sector de la representación en Estados Unidos desde los años 80.

Dante es su segundo largometraje.

«EL MUNDO ERA NUESTRO» TERMINA SU RODAJE Y HACE HISTORIA EN EL CINE MUSICAL ESPAÑOL

El largometraje musical El mundo Era Nuestro, dirigido por Álex Tejedor y Miquel Verd, finaliza su rodaje después de varios meses de intensa producción con un ambicioso despliegue técnico y artístico. La película ha completado su fase de filmación tras recorrer diversos escenarios del País Vasco, Navarra y Cataluña y ahora el proyecto entra en fase de postproducción donde el equipo tiene por delante un laborioso trabajo con la música y los efectos especiales.

El filme está protagonizado por Ana San Martín («El Fantasma de la Ópera: El musical») y Guido Balzaretti («El Ministerio del Tiempo», «El Fantasma de la Ópera: El musical»), junto a Natalia Millán («Un paso adelante», «Valeria», «Billy Elliot: El Musical»), Pablo Puyol («Un paso adelante», «Servir y Proteger», «Houdini: El Musical») y Daniel Diges («El Médico: El musical», «Charlie y la fábrica de chocolate: El musical»). Completan el reparto Nerea Roldán, Alberto Closas, Diana Roig, Alexandre Ars, Stefan Weinert, Pauline Galler, Julia Möller, María Pau Pigem, Marisa de Stefanow, Nacho Brande, Rodo Gener, Queralt Albinyana, Eva Diago, Paula Argüelles, Alexandra Palomo y Genís Lama.

Con un presupuesto sin precedentes en la producción de cine independiente española (16M€)El mundo Era Nuestro se sitúa entre los de mayor inversión de la historia del cine español —el mayor sin el apoyo de una plataforma de streaming— y se posiciona como un auténtico hito dentro del cine musical. La cinta ha sido financiada íntegramente a través de financiación privada, consolidando el característico modelo de producción de Sin Parpadear. Un modelo desarrollado también en otras producciones de Sin Parpadear, como el largometraje «Una pistola, una bala y un oso panda» de Oriol Cardús (5 millones de euros) o los cortometrajes «Cookies» (2 millones), protagonizado por Gabino Diego; y «PROU BÉ» de Anna Carbonel, estrenado en el Festival Internacional de Cine Fantástico de Cataluña (Sitges) y seleccionado en una decena de festivales como FILMETS - Badalona Film Festival, donde consiguió el Premio del público - La Vanguardia.

El CEO de Sin parpadear, Jordi Carbonell, explica que "nuestro modelo de producción se basa en la interpretación conjunta de los artículos 39.7 y 36.1 de la LIS (Ley de impuesto de sociedades) y su correcta aplicación trasladando al inversor la bonificación fiscal correspondiente a su inversión. Sin esa interpretación conjunta no se genera industria y lo que el legislador pretendía era dotar a los productores de una arma de financiación que permitiera impulsar desde la producción la industria cinematográfica española. Y desde Sin Parpadear lo entendemos así y es lo que nos ha permitido realizar un total de 11 producciones (entre documentales, cortometrajes y largometrajes) desde el 2022".

El filme está basado en el cortometraje «Sergi & Irina», ganador de 41 premios y 97 candidaturas en 58 festivales en todo el mundo. «El mundo era nuestro» es un melodrama musical ambientado en la Segunda Guerra Mundial que pretende ser un homenaje a los grandes clásicos de la época a través de una gran historia de amor llena de escenarios y coreografías espectaculares, con grandes canciones y vestuarios, y un guion muy ambicioso.

En palabras de los directores: "La historia de separación de dos amantes por culpa de la guerra está inspirada en la vida real de los abuelos daneses de Álex en la Dinamarca ocupada por el ejército Nazi durante la Segunda Guerra Mundial." Ambos remarcan que lo que quieren contar con esta historia es "una fábula de amor en tiempos de guerra en el que vivimos la odisea de Sergi e Irina por reencontrarse, envuelta en grandes melodías, grandes bailes, grandes alegrías y grandes penurias. Una película pensada para disfrutar y soñar en grande."

Dirigida por Miquel Verd y Álex Tejedor —quien asume además el guion y la autoría de las canciones y sus letras—, la película cuenta con una banda sonora compuesta conjuntamente por Tejedor y Sergio Llopis («Un paseo por el Borne»). Producida por Jordi Carbonell y Oriol Cardús, cuenta con Daniel Losada («Olimpo», «Citas Barcelona», «Un monstruo viene a verme») como director de fotografía , Oriol Capel («7 vidas», «Aída», «Perdiendo el norte», «La casa nostra»), Oriol Cardús y Miquel Verd como revisores de guion, Quique López («Citas Barcelona», «El gran comediant», «Eufòria») como sonidista, Marc Orts como supervisor de sonido y mezclas (ganador de 7 Premios Goya por su trabajo en película como «El orfanato», «Lo imposible» o «La sociedad de la nieve», y 8 Premis Gaudí por «Dolor y Gloria», «El niño» o «Tres», entre otras). Marc Mateu es el encargado del diseño de producción («Blade Runner 2099», «Toro», «Buenas noches y Buenafuente»), Albert Auladell es el ayudante de dirección («Sirat», «Tengo ganas de ti», «REC] 4: Apocalipsis», «La última noche en Tremmor»), David Tejedor es el director de producción («Los buenos modales», «PROU BÉ»), Lluís Castells es el supervisor de VFX (ganador de 3 premios Goya por «Anacleto: Agente secreto», «Eva», «El orfanato»), Nerea Torrijos es la jefa de vestuario (nominada al Goya a mejor vestuario por «Gaua» y ganadora del Goya a mejor vestuario por «Akelarre»), Sam Harper es el coreógrafo y Genís Lama es el coordinador de acción.

SINOPSIS

Mallorca, 1939. Durante la fiesta de solsticio de verano, Sergi Fortezza, el joven heredero de la fortuna familiar, conoce a una encantadora mujer llamada Irina Valls, quién resulta ser la sobrina del mayoral de las tierras. Entre ellos surge algo muy especial, y pasan la noche en los jardines celebrando el inicio del verano. Pero Sergi e Irina deberán separarse por la inestabilidad que sume a Europa. A pesar de todo, esa noche prometen volver a reunirse al cabo de un año en el mismo lugar y a la misma hora.

LOS DIRECTORES: MIQUEL VERD Y ÁLEX TEJEDOR

Miquel Verd
es licenciado en Comunicación Audiovisual por la Universitat Pompeu Fabra. Es un cineasta, realizador y productor ejecutivo con más de dos décadas de trayectoria en el sector audiovisual.

Tras trabajar en formatos de éxito nacional como «Operación Triunfo» o «Crónicas Marcianas», en 2002 fundó la productora Singular Audiovisual.

En su filmografía destacan títulos como el documental nominado al Goya «I am your father» (distribuido mundialmente por Netflix), el largometraje «El Perfecto Desconocido» (premiado en certámenes internacionales de la talla de Galway o Palm Springs) o la serie «PEP», ganadora del Premio Pello Sarasola de FORTA.

Álex Tejedor se formó en la Macomb Community College (Estados Unidos), en la Guilford School of Acting Conservatoire (Inglaterra) y en Memory - Escuela de Teatro Musical (Barcelona). Ha participado como actor en más de 40 espectáculos, más de 30 proyectos audiovisuales y en más de 15 proyectos de doblaje y voz.

Como director y guionista, suma más de 30 proyectos teatrales y cinematográficos, con más de 50 premios internacionales. Su montaje de «Tape» (2005-07) fue elogiado por la crítica londinense, obtuvo el Premio Ciutat de Palma y fue finalista de los Premios Max. Destaca también su papel protagonistas en «Fun Fair» (2015-16) , dirigido por Joan Gracia (El Tricicle).

SIN PARPADEAR

El mundo Era Nuestro es una producción de Sin Parpadear, S.L., compañía con sede en Barcelona creada por el director Oriol Cardús y el productor Jordi Carbonell. Es una productora que combina la creatividad de Cardús para construir historias y la innovación de Carbonell para llevar esas historias a la pantalla.

Con un enfoque innovador y mirada autoral, Sin Parpadear, S.L, apuesta por apoyar producciones de género con visión personal y por dar voz al talento emergente. Su objetivo, según sus propias palabras, es: "sentar al mayor número posible de espectadores frente a una pantalla y que rían, lloren, sufran y pasen miedo. En definitiva, que se emocionen."

FILMOGRAFÍA

«El productor» (Oriol Cardús, 2022)
«Adrià. Un amor genui o un deure?» (Mariona LLibrer, 2023)
«Prou Bé» (Anna Carbonell, 2024)
«Entre Mareas» (Oriol Cardús, 2025)
«Sal & Dean» (Miguel Hualde, Rosa García, 2026)
«Una pistola, una bala y un oso panda» (Oriol Cardús, 2026)
«El Blasco» (nacho Sánchez, 2026)
«¡Por las tetas de Lucía!» (Anna Carbonell, Paloma Mozo, 2026)
«Cookies» (Oriol Cardús, 2027)
«Lagaht» (Michael Zampino, 2027)
«Morgades» (Rubén Momsuy Ndong, en pre-producción)

domingo, 6 de septiembre de 2026

ENTREVISTA A JUSTINE BAUER - DIRECTORA DE "EL OLOR A LECHE QUEMADA"

El olor a leche quemada, ópera prima de Justine Bauer, ha llegado a nuestros cines españoles de la mano de ConUnPack Distribución.

Rodada en dialecto de Franconia y con mayoría de intérpretes no profesionales, la obra retrata el día a día de tres generaciones de mujeres agricultoras que conviven bajo el mismo techo en una granja en decadencia, alejadas de cualquier referencia masculina.

Justine Bauer criada en una granja de avestruces en Alemania, pretende ofrecer una lectura crítica de los roles de género en el campo, la pérdida de tradición y las tensiones entre lo bucólico y lo marginal.

El olor a leche quemada fue además reconocida con el Premio del Público en el Festival de Cine Alemán de Madrid, donde tuvo una acogida especialmente cálida.

Sinopsis

La leche lleva ya un tiempo siendo un producto poco rentable. La agricultura en general está pasando por dificultades y cada vez son más las explotaciones que se ven obligadas a cerrar. Pero Katinka se aferra al negocio familiar y busca su futuro en un lugar donde aún se recuerda cómo eran las cosas antes.

Es verano en Hohenlohe, una comarca rural del sur de Alemania. Katinka vive con sus hermanas, su madre Marlies -que las saca adelante sola- y su abuela Emma en una explotación de vacas lecheras que la familia mantiene a flote a duras penas, con la ayuda de una pequeña granja de alpacas. Quiere lo mismo que quisieron su madre y su abuela antes que ella. Pero la granja no será suya: eso está reservado a su hermano. Su madre, que conoce el trabajo como nadie, no le ve futuro y prefiere que sus hijas busquen otra cosa.

Mientras tanto, Anna, la amiga de Katinka, está embarazada sin haberlo buscado y no sabe si quiere seguir adelante. Ella lo llama el verano de las grandes preguntas.

Los días transcurren entre el establo, los campos y la balsa donde las chicas pasan cada minuto libre. Alrededor, el campo se muere sin ruido. El vecino, con casi noventa vacas, apenas puede alimentar a su familia: planta cruces de madera para que se vea su situación y apaga una hoguera de paja con leche ante las cámaras. Su protesta se disuelve sin efecto. Donde antes hubo una explotación, ahora se extiende una urbanización nueva.

No hay parto de ternero ni gran momento de revelación. Hay trabajo, bromas secas y la muerte de los animales tratada con la naturalidad de quien convive con ella.

Pero sobre todo hay una chica que conoce demasiado bien este oficio como para renunciar a él.

Gracias a nuestros amigos de EnSilencio hemos tenido la oportunidad de entrevistar a la directora de la cinta, Justine Bauer. Este es el resultado de la entrevista:

Carlos Penela.- Creciste en una granja de avestruces y has explicado que la película se alimenta de tus recuerdos y de tu conocimiento del mundo rural. ¿En qué momento comprendiste que aquel universo familiar podía convertirse en una película y qué necesitabas contar sobre él que todavía no habías encontrado en el cine?

JUSTINE BAUER.- Mientras estudiaba cine sentía que no hay muchas películas sobre agricultores, ni tampoco demasiadas personas procedentes del mundo rural que estudien algo como Bellas Artes. Parecían ámbitos completamente distintos, casi mundos separados. Al principio, cuando estudiaba, siempre creía que debía hacer algo diferente, porque piensas que tienes que crear algo muy intelectual. Pero después sentí que realmente necesitaba hablar de estos temas porque crecí allí, la mayoría de las mujeres que conozco procedentes de granjas aparecen reflejadas en la película.

Carlos Penela.- El olor a leche quemada retrata tres generaciones de mujeres que sostienen una explotación agrícola, pero la propiedad de la granja está reservada al hermano ausente. ¿Te interesaba mostrar que el patriarcado puede seguir condicionando la vida de las mujeres incluso cuando los hombres apenas aparecen físicamente?

JUSTINE BAUER.- Hay un hermano, hay un personaje masculino en la película. Pero, sí, sobre todo quería hacerlo porque no era habitual ver en el cine a ese tipo de mujeres fuertes, que trabajan de verdad y se ocupan de todo. Quería contar la historia de mujeres fuertes, que hacen lo que consideran necesario y siguen adelante, pero que, por mucho que se esfuercen, siempre encuentran un obstáculo que no consiguen superar. Y ese obstáculo es el patriarcado. Eso es quizá lo que quería mostrar: que, por mucho que lo intentes, como mujer siempre hay algo que te empuja hacia atrás. Y esto, por supuesto, afecta a todas… Quizá podría decir que siempre surge la pregunta de por qué no hay un padre en la película. Y eso me resulta interesante porque, cuando en una película no aparece una madre, nadie pregunta dónde está. Sin embargo, cuando son los hombres quienes están ausentes, todo el mundo pregunta por ellos. Me parece muy significativo, porque normalmente esa pregunta no debería plantearse. Tal vez por eso todo el mundo habla de «mujeres fuertes». Pero yo siempre digo que, en la vida real, no sé qué es una mujer débil. Para mí, todas las mujeres son fuertes. Sin embargo, en el cine muchas veces no se las representa así y, por ese motivo, cuando sí sucede, se las etiqueta como «mujeres fuertes». En realidad, las mujeres débiles son una excepción.

Carlos Penela.- Katinka sabe demasiado bien lo que significa ser agricultora como para idealizar ese futuro, pero también ama demasiado ese oficio como para abandonarlo. ¿Cómo trabajaste esa contradicción entre las raíces que nos sostienen y las raíces que, en ocasiones, también pueden inmovilizarnos?

JUSTINE BAUER.- No estoy segura de que ella tenga miedo. Creo, más bien, que trata de evitar enfrentarse a la posibilidad de que las cosas puedan ser de otra manera. Por eso continúa haciendo lo que quiere hacer hasta que ya no puede seguir, o quizá esté esperando que aparezca una solución. Creo que tiene más que ver con la esperanza: ella conserva la esperanza, aunque conoce cuál es la realidad del futuro.

Carlos Penela.- La película habla de la desaparición de las pequeñas explotaciones sin convertirla en un discurso explícito: la protesta del vecino se apaga, la leche deja de ser rentable y las urbanizaciones ocupan el espacio de las antiguas granjas. ¿Querías retratar un mundo que no se derrumba de golpe, sino que se va extinguiendo silenciosamente ante nuestros ojos?

JUSTINE BAUER.- Sí, creo que tiene que ver con ese tipo de silencios. Incluso el agricultor intenta llamar realmente la atención sobre lo que está sucediendo, pero a nadie parece importarle ese incendio. Creo que habla de la lenta desaparición de todo aquello que no pertenece a una gran empresa. Y, por supuesto, no se refiere únicamente a la agricultura, sino a muchos otros ámbitos, como por ejemplo los pequeños cines. Como vemos todo esto es algo más universal que las granjas, tiene que ver con todos esos negocios familiares y pequeños.

Carlos Penela.-
En ese paisaje en decadencia sitúas a unas jóvenes que todavía se bañan, bromean, se enamoran o se preguntan si desean ser madres. ¿Era importante que la película no redujera a sus protagonistas a víctimas y que, junto a la incertidumbre, conservaran el humor, el deseo y una cierta ligereza?

JUSTINE BAUER.- Sí, creo que las historias me gustan más cuando conservan cierto sentido del humor y cuando los personajes todavía tienen la oportunidad de divertirse. Al fin y al cabo, son adolescentes y deberían pasarlo bien. También creo que las historias resultan más interesantes cuando incluyen algo de humor y no se centran exclusivamente en el trauma. Si todo el mundo está llorando constantemente y la película se recrea únicamente en el sufrimiento, nadie querrá verla. Introduje esa ligereza y ese sentido del humor porque creo que así es más fácil contar la historia y transmitir al público aquello que quiero expresar con la película

Carlos Penela.- La muerte de los animales aparece con una naturalidad poco habitual en el cine, sin sentimentalismo, pero tampoco con frialdad. ¿Qué aprendiste creciendo en una granja sobre la cercanía entre la vida y la muerte y cómo quisiste trasladar esa experiencia a la pantalla?

JUSTINE BAUER.- Quería mostrar que los animales forman parte de la vida cotidiana y que, a veces, hay uno en particular al que se trata como mascota, mientras que los demás, aunque no reciban un trato especial, también están presentes. Quería que aparecieran muchos animales en la película para evitar que uno solo adquiriera una función exclusivamente simbólica. No quería centrarme en un único animal, sino mostrar especies diferentes, cada una con su propia personalidad. También era importante enseñar que las vacas pueden comportarse como madres y que los animales tienen su propio carácter. Sin embargo, el trabajo en una granja no siempre permite exteriorizar esos sentimientos. Si los agricultores vivieran la relación con los animales con la sensibilidad que mucha gente espera de ellos, no conseguirían sobrellevar el día a día: allí los animales mueren continuamente y se pasarían todo el tiempo llorando.

Carlos Penela.- La película está rodada en hohenlohisch, tu dialecto materno, cuya desaparición te preocupa. ¿Filmar en dialecto fue también una manera de conservar una memoria colectiva y de reivindicar que no existe una única forma legítima de hablar, vivir o contar historias?

JUSTINE BAUER.- Sí, quería que se hablara en dialecto porque recuerdo que, cuando íbamos a la escuela, llegaba una determinada edad en la que hablarlo dejaba de estar bien visto. La gente se reía de ti por hacerlo. Además, en las películas alemanas, cuando un personaje habla en dialecto, con un acento determinado o de una manera distinta al alemán estándar, muchas veces se utiliza para ridiculizarlo. Y yo me preguntaba: ¿por qué tiene que ser así? Quería mostrar que las personas pueden hablar en su dialecto con absoluta naturalidad… En Alemania algunas personas se han sorprendido al comprobar que no entendían el dialecto de la película. Es un dialecto del sur de Alemania y quienes proceden de regiones más septentrionales pueden tener dificultades para comprenderlo. Se preguntan: «¿Pero qué están diciendo?». Creo que esto sucede principalmente con quienes solo hablan alemán estándar y no están familiarizados con ningún dialecto. Para ellos resulta más difícil entenderlos. En cambio, si hablas alguno, aunque sea un poco, suele ser más fácil, porque estás acostumbrado a escuchar distintas formas de hablar alemán. A veces, además, hay personas que no quieren escuchar ni hacen el esfuerzo de comprender. Se limitan a decir: «No lo entiendo». Pero si no mantienes vivo un dialecto…

Carlos Penela.- El título, El olor a leche quemada, posee algo cotidiano y sensorial, pero también evoca un instante de descuido tras el cual ya no es posible recuperar lo que había. ¿Qué representa para ti esa leche que se quema y qué relación guarda con la desaparición de una forma de vida?

JUSTINE BAUER.- Quizá ya esté bien expresado así, es una historia sobre algo que se va desvaneciendo.

Carlos Penela.- La película ha conectado con públicos de países y contextos muy diferentes y recibió el Premio del Público en el Festival de Cine Alemán de Madrid. ¿Qué crees que ha reconocido el espectador en una historia tan arraigada en Hohenlohe para sentirla, al mismo tiempo, como algo cercano y universal?

JUSTINE BAUER.- Tengo la impresión de que las personas procedentes del ámbito rural, o que conservan algún vínculo con él, comprendieron mejor la película que quienes han vivido siempre en la ciudad. Esto ocurrió en distintos lugares del mundo. No creo que dependa tanto del país como del lugar donde vives o en el que creciste. Si tus abuelos también tenían animales, por ejemplo, resulta mucho más fácil sentirse identificado con la abuela de la película. Hay experiencias del mundo rural que son similares en todas partes. Por supuesto, el público se ríe más en las escenas en las que los personajes hablan en dialecto. Quizá sea un tipo de humor característico de aquel lugar, pero, de algún modo, funciona en todo el mundo, aunque no siempre se entiendan exactamente las palabras.







sábado, 5 de septiembre de 2026

'BESAR, CASAR O MATAR' YA DISPONIBLE EN PRIME VIDEO

La directora Laura Murphy (Malditos amigos) es la encargada de traernos esta divertida historia sobre los problemas de las nuevas generaciones para encontrar pareja. Lo que comienza siendo una historia romántica y entretenida sobre una joven, Eva (Lucy Hale), que busca un nuevo novio, se convierte en una mezcla de terror, drama, ironía y asesinos en serie.

Eva es una apasionada de los podcasts de true crime que se ve obligada a entrar en el mundo de las apps de citas para superar una ruptura inesperada. Sin embargo, su rutina sentimental se tambalea cuando empieza a sospechar que uno de los tres hombres con los que está quedando podría ser el temido “asesino del swipe a la derecha”, figura central de su podcast favorito.

En plena conmoción por los asesinatos que estremecen la ciudad, Eva y sus amigas (interpretadas por Bethany Brown, Threnody Tsai y Virginia Gardner) tendrán que averiguar si los pretendientes son inofensivos seductores, futuros esposos… o el peligroso asesino que todas temen.

SinopsisEva (Lucy Hale), buscando el amor, decide hacerse un perfil en una app de citas y conoce a tres chicos, pero pronto sospecha que uno de ellos podría ser el asesino que está aterrorizando a las mujeres de su ciudad. Mientras lucha con la tensión de la atracción y el peligro inminente que la acecha, Eva y sus amigas deberán enfrentarse al dilema de escoger entre un posible asesino o el amor.


Besar, Casar o Matar ya está disponible en PRIME VIDEO.

RESEÑA DE "CRONOS" - DEBAJO DEL UNIFORME ENCONTRAMOS PERSONAS

Hay películas que se acercan a una tragedia para reconstruir sus hechos y otras que prefieren detenerse en las heridas invisibles que deja en quienes tuvieron que afrontarla. Cronos, de Fernando González Molina, pertenece fundamentalmente a este segundo grupo.

A partir del atentado de las Ramblas de Barcelona, la película concentra su relato en las horas y los cuatro días posteriores, cuando el desconcierto, el miedo y la necesidad de encontrar a los responsables convirtieron Cataluña en el escenario de una angustiosa carrera contrarreloj. Sin embargo, su mayor virtud no reside únicamente en la tensión del dispositivo policial, sino en la capacidad del director para introducirse bajo los uniformes y recordarnos que quienes los visten no son piezas de una maquinaria perfecta, sino personas expuestas al miedo, la rabia, la culpa y la duda.

La humanización de los Mossos d’Esquadra constituye así el corazón emocional de Cronos. Sus agentes deben tomar decisiones inmediatas, sin disponer siempre de toda la información y sabiendo que cualquier error puede costar vidas. El cuerpo actúa mientras la mente intenta ordenar el caos; después, cuando disminuye la adrenalina, llegan las preguntas, las imágenes que regresan y la conciencia de lo vivido. “Primero la cabeza, luego el corazón”, les recuerdan. Pero el corazón siempre termina reclamando su espacio.

Fernando González Molina vuelve a demostrar la sensibilidad hacia los personajes y sus relaciones que ya había mostrado en Palmeras en la nieve y en la trilogía del Baztán. Como en aquellas películas, combina aquí la ambición narrativa con la intimidad emocional. La operación policial proporciona el armazón del thriller, pero la verdadera tensión también nace de los silencios, las miradas y las dudas de quienes deben continuar trabajando mientras asimilan que su mundo ha cambiado en cuestión de minutos.

Especialmente incisivo resulta el contraste entre quienes actúan sobre el terreno y quienes contemplan la crisis desde los niveles superiores de la estructura institucional. Mientras unos se exponen al peligro y tratan de evitar nuevas víctimas, otros parecen competir por controlar el relato, atribuirse los méritos o impedir que los errores manchen a su institución. La pugna entre el Estado y la Generalitat adquiere entonces un carácter tan absurdo como inquietante: cuando comunicar una detención antes que el adversario importa más que compartir correctamente la información, el sistema deja de proteger y comienza a obstaculizar.

A esta confusión se suma el papel de las redes sociales, capaces de difundir avisos útiles, pero también rumores, imágenes descontextualizadas y datos que pueden condicionar una operación o alertar a los fugitivos. Cronos expone una de las grandes contradicciones de nuestro tiempo: nunca habíamos tenido un acceso tan inmediato a la información y, sin embargo, nunca había resultado tan difícil distinguir lo cierto de lo simplemente verosímil.

La película abre, además, una reflexión delicada sobre los límites de la integración. Que algunos jóvenes aparentemente integrados terminen abrazando la violencia obliga a revisar los mecanismos de prevención y detección, pero no permite señalar a comunidades enteras ni declarar fracasado todo el modelo. El éxito de la integración suele ser silencioso; sus quiebras, en cambio, ocupan titulares y pueden deformar nuestra percepción de la realidad.

La integración social tampoco garantiza por sí sola una pertenencia emocional plena. Tras una convivencia aparentemente normal pueden subsistir fracturas identitarias que, unidas al aislamiento, la necesidad de pertenencia o la manipulación ideológica, generen espacios de vulnerabilidad. Reconocer esa complejidad no significa renunciar a la convivencia, sino evitar tanto la complacencia como la estigmatización.

Cronos no convierte a sus agentes en héroes invulnerables. Su homenaje nace precisamente del reconocimiento de su fragilidad: su valor no consiste en no sentir miedo, sino en continuar actuando a pesar de él. Los uniformes pueden proteger el cuerpo, pero no aíslan las emociones.

Fernando González Molina construye así un thriller tenso y profundamente humano. Porque, cuando concluye una operación, se archivan los informes y las instituciones proclaman sus conclusiones, permanece algo imposible de encerrar en un expediente: la memoria de quienes estuvieron allí. Y hay heridas que, aunque nunca aparezcan en una fotografía, tardan mucho tiempo en cerrarse.

RESEÑA DE "ENJAMBRE (EIXAM)" - NINGUNA UTOPÍA SOBREVIVE DEMASIADO TIEMPO AL SER HUMANO

Hay algo profundamente humano en querer escapar. Escapar del ruido, de las obligaciones, del dinero, de las prisas. Escapar de una sociedad que nos dice cuándo trabajar, cuánto producir, qué necesitamos para ser felices e incluso, demasiadas veces, qué significa haber triunfado en la vida.

Pero podemos marcharnos muy lejos de la ciudad. Podemos refugiarnos entre montañas, cultivar nuestros propios alimentos y construir una comunidad aparentemente ajena al mundo exterior. Lo verdaderamente difícil es escapar de nosotros mismos. Y quizá sea ahí donde Eixam (Enjambre) encuentra su idea más estimulante.

Óscar Bernàcer construye en su primer largometraje de ficción un thriller rural que funciona también como una pequeña fábula sobre el comportamiento humano. Porque bajo su historia de comunidades alternativas, aislamiento y supervivencia late una pregunta mucho más incómoda: ¿somos realmente capaces de construir una sociedad diferente o estamos condenados a reproducir, tarde o temprano, aquello de lo que pretendíamos escapar?

Lluc (Pablo Molinero) llega a Malpàs después de haberlo perdido prácticamente todo. Allí encuentra algo parecido a una segunda oportunidad: una comunidad aislada donde todos trabajan para todos, cada miembro tiene asignada una función y el bienestar colectivo parece imponerse al egoísmo individual. Sobre el papel, incluso suena hermoso. Hasta que descubrimos que también las utopías tienen normas, y que detrás de las normas siempre hay alguien encargado de decidir cuáles son, quién debe cumplirlas y qué sucede con aquellos que dejan de hacerlo. Es entonces cuando el paraíso comienza a mostrar sus grietas.

Porque Eixam no necesita demonizar la vida comunitaria para plantear su conflicto, al contrario. Lo interesante es comprobar cómo una idea aparentemente noble puede deformarse cuando aparecen algunos de nuestros instintos más reconocibles: la necesidad de controlar, el miedo a ser expulsados del grupo, la obediencia, la discriminación o la facilidad con la que justificamos determinados abusos cuando creemos que sirven a un supuesto bien común. El problema nunca fue la ciudad. El problema siempre hemos sido nosotros.

Desde una perspectiva psicológica, la película resulta especialmente sugerente al hablar de nuestra necesidad de pertenencia. Necesitamos sentirnos parte de algo. Una familia, una pareja, una comunidad, una ideología, una empresa, un país. El grupo nos protege y nos proporciona identidad, pero también puede exigirnos algo a cambio: una pequeña renuncia a nuestra individualidad. Y ahí aparece la gran cuestión: ¿cuánta libertad estamos dispuestos a entregar a cambio de sentirnos seguros?

La propia imagen del enjambre funciona como una metáfora perfecta. Cada individuo tiene una función y cada esfuerzo está destinado a garantizar la supervivencia del conjunto. El sistema funciona mientras nadie cuestione cuál es su lugar dentro de él, pero ¿qué ocurre cuando una abeja decide abandonar la colmena?

Bernàcer encuentra además un magnífico aliado en un reparto deliberadamente coral. Pablo Molinero construye un Lluc vulnerable, herido y necesitado de una segunda oportunidad, mientras Cristina Fernández Pintado dota a Alba de una serenidad que resulta especialmente inquietante precisamente porque nunca necesita recurrir al exceso. 
María Maroto y Pablo Derqui completan el núcleo principal de una película donde también encontramos a Marta Belenguer, Jordi Aguilar, Glòria March, Àngel Fígols, Abdelatif Hwidar, Elías Hwidar, June Bernàcer Martínez, Nuria Herrero, Neus Asensi y Sergio Caballero.

Esa coralidad no es únicamente una cuestión de reparto, es parte de la propia naturaleza de Eixam. Cada personaje parece representar una forma distinta de relacionarse con el poder: quienes lo ejercen, quienes se benefician de él, quienes obedecen, quienes callan, quienes dudan y quienes, finalmente, comienzan a preguntarse si las reglas que aceptaron alguna vez continúan teniendo sentido.

El paisaje juega igualmente un papel fundamentalLas montañas, los caminos y el aislamiento convierten el entorno rural en un personaje más. Lo que inicialmente parece un refugio acaba adquiriendo progresivamente otra dimensión. La inmensidad del espacio contrasta paradójicamente con la sensación de encierro. Nunca hubo tantas hectáreas alrededor y, sin embargo, pocas veces resulta tan difícil marcharse.

También la música original de Raquel Sànchez contribuye a esa transformación emocional, acompañando el tránsito desde lo aparentemente bucólico hacia una atmósfera cada vez más incómoda. Y La Mentida, compuesta por La Maria para la película, dialoga de manera especialmente interesante con uno de sus grandes temas: las verdades que ocultamos a los demás —y a nosotros mismos— para continuar viviendo dentro del relato que hemos elegido. Quizás todos necesitemos alguna mentira para sobrevivir.

Eixam habla de comunidades alternativas, pero podría estar hablando de prácticamente cualquier sociedad. Cambian los edificios por montañas y las oficinas por campos, pero permanecen las jerarquías, las normas, el miedo, los privilegios y nuestra necesidad de encontrar un lugar dentro del grupo. Por eso su reflexión termina trascendiendo el thriller rural.

Quizás una sociedad perfecta sea imposible porque tendría que estar construida por seres humanos, y los seres humanos llegamos a cualquier paraíso cargando con nuestras inseguridades, nuestros prejuicios, nuestras ambiciones y nuestra necesidad de controlar aquello que tememos perder. Podemos abandonar la ciudad, podemos alejarnos del sistema, podemos incluso intentar empezar de cero. Lo único de lo que nunca podremos escapar es de nosotros mismos.

viernes, 4 de septiembre de 2026

LA ACCIÓN MÁS EXPLOSIVA DEL AÑO LLEGA A SITGES

El Festival de Sitges anunció ayer en rueda de prensa los títulos que formarán parte de la 59.ª edición del certamen.

Entre las películas seleccionadas para formar parte de la Sección Oficial Fantàstic a Competición se encuentra Aniquilación, el nuevo proyecto de Adam Wingard (Tú eres el siguiente; The Guest). La historia sigue a Celeste (Adria Arjona), una francotiradora del ejército apartada de la sociedad, se da cuenta de que debe utilizar sus habilidades como exmilitar para proteger a su hija Daisy (Blake Kennedy) de una masacre. Esta tranquila y aislada comunidad se convierte en el objetivo de unos soldados, modificados genéticamente para ser más fuertes y violentos, que no dudan atacan a sus habitantes sin piedad.

Una mezcla de adrenalina y resiliencia que confirma a Arjona como la intérprete ideal para dar vida a esta madre coraje.

Aniquilación se estrena el 30 de octubre, solo en cines, de la mano de Diamond Films.

"DANTE" COMPETIRÁ EN SITGES TRAS SU ESTRENO MUNDIAL EN TRIBECA

Tras celebrar su estreno mundial el pasado mes de junio en el Festival de Tribeca de Nueva York , Dante , el nuevo largometraje escrito y di...