jueves, 15 de octubre de 2026

LA PELÍCULA “MOVIEDREAMS” SE PRESENTA EN EL FESTIVAL DE SITGES

Este pasado lunes 12 de octubre se presentó en el
Festival de Sitges- Festival Internacional de Cinema Fantastic de Catalunya Moviedreams, película dirigida por Horacio Maldonado y Axel Maldonado, que fue seleccionada para el Blood Window Showcase del reciente Marché du Film (Cannes).

Moviedreams, es un thriller argentino de ciencia ficción que conecta con el público que hoy consume historias vinculadas a la tecnología, la inteligencia artificial, los universos paralelos y los límites entre lo real y lo que creemos real. La película está protagonizada por Maximiliano Maldonado, Valentía Podio, Agustín Olcese y Alexia Moyano.

Sinopsis: En un futuro cercano, la corporación LucidVisions lanza MOVIEDREAMS, una plataforma que induce sueños interactivos hiperrealistas. Diego, su creador, empieza a notar fallos y anomalías que revelan usos alternativos del sistema. A medida que profundiza, descubre una conspiración liderada por el CEO, Martín Lynch, quien negocia con agencias internacionales el uso del sistema como arma psicológica y de inteligencia masiva. Sofía y Diego buscarán una solución para enfrentarse a Martín y a la propia IA que ha desarrollado conciencia.

La película tendrá un pase especial para prensa y profesionales del sector en Madrid, el próximo jueves 29 de octubre a las 11.30hrs en la Sala Berlanga, calle Andrés Mellado, 53, Madrid.

SOBRE HORACIO MALDONADO

Moviedreams es el sexto largometraje dirigido por Horacio Maldonado, esta vez en codirección con Axel Maldonado. El director, guionista y productor cuenta con una extensa trayectoria vinculada al cine de género, entre cuyos títulos se encuentran: Alguien te está mirando, El desvío, Héroes y Demonios y Solo un ángel, mientras que, como productor, estuvo a cargo de largometrajes como Una cita, una fiesta y un gato negro y Rouge amargo, entre otras producciones.

SOBRE AXEL MALDONADO

Formado en el Centro de Investigación Cinematográfica (CIC) y en la Universidad del Cine (FUC), cuenta con una trayectoria que incluye cortometrajes de géneros como Cerrado, Stalker y Knockout, entre otros. Profesionalmente se desarrolló en el área de producción de series para destacadas plataformas y productoras audiovisuales, entre ellas El Marginal (Underground Producciones) y El Mundo de Mateo (Idealismo Cine y Kuarzo Entertainment). Es uno de los principales Productores Ejecutivos de CINERED FILMS.

miércoles, 14 de octubre de 2026

SITGES FILM FESTIVAL - RESEÑA "5 MINUTOS MÁS"

Introducción y sinopsis

5 minutos más
es una película Original Movistar Plus dirigida por Javier Ruiz Caldera, escrita por Berto Romero y protagonizada por Javier Cámara, el propio Berto Romero y Belén Cuesta. Producida por El Terrat e Ikiru Films. Filmax se encarga de la distribución nacional y de las ventas internacionales. 

5 minutos más colgó el cartel de sold out en las proyecciones del festival de cine fantástico a las pocas horas de que las entradas salieran a la venta, un éxito que viene precedido por el Premio de Público en el Festival de Cine Fantástico Europeo de Estrasburgo y por la Concha de Plata a Javier Cámara como Mejor actor de reparto en el pasado Festival de Cine de San Sebastián.

Berto Romero, guionista y actor: "Yo siempre me he expresado a través de la comedia y creo que es un vehículo maravilloso para expresar cualquier cosa. Cuando escribí el guion, a mí no me pareció para nada una comedia, me pareció una cosa oscura, desagradable, triste y me pareció una película muy negra. Siento que hay un prejuicio hacia la comedia y hacia lo fantástico también. Son géneros que, como son divertidos y son entretenidos parece que no pueden hablar de temas importantes. En toda mi experiencia como espectador, las películas que mejor me han explicado el mundo son las de género fantástico. A través de sus metáforas he entendido todo mejor. Creo que esta película es muy contemporánea porque retrata mucho el mundo en el que vivimos, es tener la sensación de que no puedes hacer otra cosa que reaccionar, que no se puede reflexionar".

Javier Ruiz Caldera, director: "Hace 35 años que vengo a Sitges y he ido haciendo comedias, pero siempre he pensado que tenía que hacer algo para venir aquí, que es casa". "Creíamos que habíamos hecho una película oscura, triste, cruel, que a los personajes les pasan cosas horribles y que se comportan de manera horrible, y lo que vemos es que la gente se parte de risa. Estamos descubriendo la película que hemos hecho a medida que estamos viajando con ella en los festivales".

Javier Cámara, actor: "Yo estaba de vacaciones cuando Berto me mandó el guion y cuando lo leí, le llamé y le dije: lo voy a hacer. Eran tres personajes desesperados en una situación complicada. Esta película me la bebí, me la disfruté, me reí y me emocionó. No sabía que estaba haciendo una película tan redonda". "Es una película que va a ir genial porque está hecha para el público, para que se la goce, para que se asuste y para que se ría".

Sinopsis: 5 minutos más narra la historia de una pareja inmersa en constantes discusiones que decide pasar un fin de semana en una casa rural aislada en medio del campo. Al llegar, los recibe un representante de la agencia de alquiler, que les enseña la casa y les entrega las llaves. Pero lo que comienza como una simple escapada de fin de semana pronto da un giro extraordinario, obligando a la pareja a enfrentarse a una serie de circunstancias excepcionales y a tomar decisiones igualmente extraordinarias.

Estreno en cines el 22 de enero de 2027. Tras su paso por salas, la película se podrá ver en exclusiva para todos los clientes de Movistar Plus.

Sobre la película

¿Y si el fin del mundo no sacara lo mejor de nosotros, sino todo aquello que intentamos ocultar? Javier Ruiz Caldera juega con esta inquietante posibilidad en 5 minutos más, una divertidísima e ingeniosa propuesta que, tras competir en la Sección Oficial del Festival de San Sebastián y pasar por el Fantastic Fest de Austin, aterriza en Sitges demostrando que la comedia y el cine fantástico pueden entenderse maravillosamente bien. Con un guion de Berto Romero, que debuta en la escritura cinematográfica, la película supone una estimulante incursión en terrenos bastante más oscuros e imprevisibles de lo que cabría esperar.

La premisa es tan sencilla como irresistible: un matrimonio en crisis llega a una casa rural para pasar un fin de semana acompañado, involuntariamente, por un acontecimiento extraordinario que altera las reglas del tiempo. A partir de ahí, Ruiz Caldera construye un relato que juega constantemente con las expectativas del espectador, combinando situaciones disparatadas, tensión creciente y un humor negro que encaja perfectamente con el espíritu de Sitges. Lo verdaderamente divertido es que nunca sabemos cómo van a reaccionar sus tres protagonistas, capaces de sorprendernos con decisiones tan absurdas como inquietantemente humanas.

Pero detrás de las carcajadas se esconde una reflexión psicológica mucho más interesante de lo que aparenta. ¿Cómo reaccionaríamos si descubriéramos que nuestra existencia, tal y como la conocemos, está amenazada? ¿Seguiríamos comportándonos de acuerdo con nuestros principios o aflorarían nuestros instintos más egoístas? La película convierte una situación potencialmente catastrófica en un fascinante experimento sobre la condición humana, desnudando las contradicciones, frustraciones y miserias de unos personajes que, enfrentados a lo imposible, terminan revelando quiénes son realmente. Y quizás lo más perturbador sea descubrir que sus reacciones no resultan tan ajenas a las nuestras.

Belén Cuesta está sencillamente extraordinaria. Su personaje atraviesa un auténtico carrusel emocional que le permite transitar por registros radicalmente diferentes sin perder un ápice de credibilidad. Del desconcierto a la desesperación, de la vulnerabilidad a una determinación inesperada, la actriz construye una interpretación llena de matices, demostrando una capacidad admirable para hacer convivir comedia, angustia y drama. A su lado, Javier Cámara también sorprende con un personaje que le permite alejarse parcialmente de los registros a los que nos tiene acostumbrados, aportando una dimensión distinta a su habitual talento cómico. Berto Romero completa un trío protagonista cuya química y permanente imprevisibilidad constituyen uno de los grandes aciertos de la película.

También merece reconocimiento Javier Ruiz Caldera, que demuestra una notable habilidad para administrar los cambios de tono y sacar partido de un escenario aparentemente limitado. Su dirección encuentra el equilibrio entre la comedia de situaciones, el thriller fantástico y una creciente sensación de desconcierto, mientras el guion de Berto Romero aprovecha las posibilidades de su original premisa para plantear situaciones que resultan tan hilarantes como desconcertantes. Lo mejor es que el humor nunca termina por desactivar la inquietud, sino que, en numerosas ocasiones, contribuye a intensificarla.

5 minutos más
es una de esas sorpresas que justifican la riqueza del cine fantástico español actual
. Divertida, inteligente, retorcida por momentos y con unas interpretaciones magníficas, consigue algo que no siempre resulta sencillo: hacer reír mientras nos obliga a mirar hacia nuestros rincones menos confesables. Porque, cuando las reglas del mundo dejan de funcionar, quizás lo verdaderamente aterrador no sea lo que sucede a nuestro alrededor, sino descubrir de qué somos capaces. Una película tremendamente disfrutable, con una Belén Cuesta de diez y un espíritu absolutamente Sitges. 

SITGES FILM FESTIVAL - RESEÑA DE "DANTE"

Introducción y sinopsis

Tras celebrar su estreno mundial el pasado mes de junio en el Festival de Tribeca de Nueva York, Dante, el nuevo largometraje escrito y dirigido por Hugo Ruiz, tendrá su estreno europeo en la 59ª edición del Sitges – Festival Internacional de Cinema Fantàstic de Catalunya-, que se celebrará del 8 al 18 de octubre. El thriller, protagonizado por Chino Darín y Ester Expósito, junto a Vicente Romero y Enrique Arce y con la colaboración especial de Asier Etxeandia, competirá en Òrbita, sección dedicada a los thrillers y al cine de acción y aventuras que transitan en territorios próximos al fantástico. La película se proyectó anoche en el Auditori, la sala principal y uno de los espacios más emblemáticos del Festival.

Dante, una producción de Gilda Productions y El Sueño Eterno Pictures en coproducción con Sissi Films y Jarana Films, llega a Sitges tras la destacada recepción de la crítica internacional durante su paso por Tribeca, donde FANGORIA la incluyó además entre las mejores películas de terror de la 25ª edición del certamen neoyorquino.

Con su presentación en Sitges, Dante continúa el recorrido internacional iniciado en Nueva York y descubre por primera vez ante el público español, que podrá descubrir el regreso de Hugo Ruiz a la noche madrileña. Su segundo largometraje transcurre, de hecho, durante la misma noche que Una noche con Adela, su ópera prima, con la que el cineasta obtuvo en 2023 el premio a Mejor Director Novel del Festival de Tribeca, certamen al que ahora regresa para presentar por primera vez en España su segunda película.

Chino Darín
interpreta a Eduardo, un técnico de emergencias atrapado en un turno donde nada es lo que parece. Con una carrera consolidada entre Argentina y España, Darín ha protagonizado títulos como El reino, La odisea de los giles o La noche de 12 años, y asume aquí un papel que pone a prueba tanto su resistencia física como sus principios.

Ester Expósito
, uno de los rostros más conocidos del audiovisual español contemporáneo (Élite, Venus, El llanto, Veneno, El talento), da vida a Mak, un personaje clave en el conflicto interno del protagonista, y cuyo papel con los hechos se revela a lo largo de la noche.

Vicente Romero (Modelo 77, Celda 211 o La unidad) encarna a Santo, un personaje ligado a los bajos fondos cuyo destino desata la trama de la película. Enrique Arce (La casa de papel, Terminator: Destino oscuro, Amor en polvo) se suma al elenco interpretando a un personaje del entorno más turbio de la historia, mientras que Asier Etxeandia (dos nominaciones a los Premios Goya por sus interpretaciones en La novia y Dolor y gloria) realiza una colaboración especial, dando Chemi.

Sinopsis: Eduardo, un afable técnico de emergencias sanitarias que conduce una ambulancia en el turno de noche, acude a una llamada. Un hombre llamado Mario, perteneciente a los bajos fondos de la ciudad, se encuentra muy grave en su casa. Al llegar, Mario está en las últimas, pero antes de morir dejará a Eduardo en una situación en la que, con cada segundo que pasa, resulta más difícil que él mismo termine la noche con vida.

Hugo Ruiz comenzó su trayectoria cinematográfica en 2011 de forma autodidacta, dirigiendo su primer cortometraje, Loli el poli. A este le siguieron títulos como Taxi fuera de servicio, S.O.S y La cena, todos premiados en festivales nacionales e internacionales.

En 2012 se formó en escritura de guion con Fermín Cabal y participó en el programa de TVE ‘Oficios de la cultura’ junto a Antonio Onetti y el propio Cabal. Ese mismo año fundó el Centro Musical y Artístico ‘Las Armas’ en Zaragoza, un referente cultural con escuelas de cine, radio, música, interpretación, doblaje y danza, que dirigió hasta 2015. Ese mismo año se trasladó a Madrid para estudiar dirección cinematográfica en el Instituto del Cine de Madrid, mientras trabajaba como asesor de guion, corrector y realizador de publicidad. Entre 2015 y 2021 rodó los cortometrajes La cena, Kauyfú y yo y La duda.

En 2022 escribió y dirigió su primer largometraje, Una noche con Adela, seleccionado y premiado en el Festival de Tribeca, fundado por Robert De Niro y Jane Rosenthal, como Mejor Director Novel, consolidando a Hugo Ruiz como una de las voces emergentes más prometedoras del cine contemporáneo. Posteriormente, Ruiz recibió también el Premio Ópera Prima Ficción Jimmy Sierra en el Festival de Cine Global de Santo Domingo. La película también fue nominada a Mejor Dirección de Fotografía en los Premios Goya 2024 y, además, ha sido vendida y estrenada en Portugal (Alambique) y Japón (Nettai Museum). También se ha proyectado en festivales de prestigio como Reikiavik, São Paulo, Friburgo y Abycine, donde tuvo su estreno en España. Y a finales de 2025 se incluyó en el catálogo de Tribeca Films, además de estrenarse en las principales plataformas digitales de Estados Unidos y Canadá.

Dante es su segundo largometraje.

Sobre la película

Una noche de locura, sangre y personajes sin frenos. Hugo Ruiz convierte el turno de noche de un paramédico en un descenso a los infiernos tan salvaje como divertido. Un thriller canalla que lleva el sello de Sitges escrito con sangre.

La noche puede convertirse en el escenario perfecto para sacar a pasear nuestros peores instintos. Y si alguien parece sentirse especialmente cómodo explorando los rincones más oscuros del ser humano, ese es Hugo Ruiz, que después de sorprender con Una noche con Adela regresa con Dante, un thriller tan desquiciado como entretenido, donde la violencia, el humor negro y los personajes llevados al límite se dan la mano en una auténtica montaña rusa cinematográfica. Una propuesta que parece concebida para desatar el entusiasmo del público del Festival de Sitges.

Después de conseguir el premio a la mejor dirección novel en el Festival de Tribeca de 2023 con Una noche con Adela, protagonizada por Laura Galán y rodada en un impresionante plano secuencia, Ruiz vuelve a demostrar que las noches interminables son su territorio natural. Su segundo largometraje, estrenado mundialmente también en Tribeca, abandona aquel ejercicio formal para apostar por una narración más dinámica, imprevisible y abiertamente gamberra. Dos películas, dos noches infernales y una personalidad cinematográfica que empieza a resultar perfectamente reconocible.

La historia arranca cuando Eduardo (Chino Darín), un joven paramédico que trabaja en el turno de noche, acude a una llamada de emergencia para atender a un hombre gravemente herido. Lo que debería ser una intervención rutinaria se convierte en una pesadilla cuando termina atrapado en un enfrentamiento entre delincuentes de muy pocos escrúpulos. A partir de ese momento, todo se precipita hacia situaciones cada vez más extremas, donde la supervivencia depende tanto de las decisiones que se toman como de las imprevisibles reacciones de quienes le rodean.

Uno de los grandes atractivos de Dante reside precisamente en su galería de personajes, auténticas criaturas de una fauna nocturna donde la moralidad parece haberse tomado unas vacaciones. Chino Darín funciona como el punto de referencia del espectador dentro de semejante locura, mientras Ester Expósito se desenvuelve con soltura en un registro especialmente agresivo. Pero merece una mención particular Vicente Romero, que construye uno de los personajes más extremos y deliciosamente perturbadores de su trayectoria, combinando brutalidad, excentricidad y un inesperado sentido del humor. La presencia de Enrique Arce termina de reforzar un reparto que entiende perfectamente el tono excesivo de la propuesta.

En el apartado visual, la fotografía de Teo Delgado aprovecha la oscuridad y los espacios cerrados para construir una atmósfera opresiva, sucia y amenazadora. La noche no funciona únicamente como marco temporal, sino como un personaje más, un territorio donde todo parece permitido y donde la violencia puede estallar en cualquier instante. Hugo Ruiz imprime a la puesta en escena una energía nerviosa, casi febril, que acompaña a unos personajes incapaces de controlar el caos que ellos mismos generan. La sangre, los sobresaltos y las situaciones grotescas terminan componiendo un espectáculo visual tan incómodo como estimulante.

Pero detrás de toda esta orgía de excesos también encontramos una mirada irónica sobre la condición humana. Dante juega con las apariencias, con esa delgada frontera que separa a las víctimas de los verdugos y con la facilidad con la que una situación desesperada puede sacar a relucir lo peor de cada individuo. El humor aparece en los momentos más insospechados, incluso cuando la violencia alcanza sus cotas más disparatadas, proporcionando a la película ese carácter irreverente que permite disfrutar de situaciones que, fuera de la pantalla, resultarían absolutamente espeluznantes.

Dante es cine de género sin complejos, descarado, sangriento y orgullosamente excesivo. Hugo Ruiz no pretende que salgamos de la sala con el pulso tranquilo, sino que nos dejemos arrastrar por una noche de pesadilla donde cualquier disparate parece posible. Una película que abraza el espíritu más gamberro del Festival de Sitges, de esas que provocan risas nerviosas, alguna que otra exclamación y la satisfacción de haber asistido a un espectáculo tan salvaje como difícil de olvidar. Porque, a veces, para disfrutar del cine basta con dejarse llevar hasta el mismísimo infierno.

martes, 13 de octubre de 2026

SITGES FILM FESTIVAL - ENTREVISTA A BÁRBARA REY

Bárbara Rey
también tiene un lugar en la memoria del miedo del cine español. Su trayectoria como actriz, que recorrió la comedia y el cine de la Transición, encuentra una vertiente especialmente reivindicable en el fantaterror de los años setenta. A las órdenes de Amando de Ossorio participó en Las garras de Lorelei, La noche de los brujos y El buque maldito, contribuyendo con su presencia a un universo de criaturas, rituales y templarios resucitados que forma parte de la historia de nuestro cine de género.

El Premio Nosferatu, que recibió ayer en el Festival de Sitges, reconoce precisamente ese vínculo con el fantástico español. En una jornada que sirvió para presentar más películas de la nueva cosecha de género producida en España, la veterana scream queen del fantaterror de los años 70 ha recibido el galardón más indicado de esta 59ª edición. Es indiscutible que el Premio Nosferatu 2026 sea para la actriz Bárbara Rey. Su huella ha quedado grabada en el cine transgresor de la Transición —Me siento extraña, de Enrique Martí Maqueda, o Carne apaleada, de Javier Aguirre— y en títulos que forman parte de la filmografía de Amando de Ossorio —anteriores a la polémica Ley Miró— como Las garras de Lorelei y El buque maldito.

La actriz se ha emocionado con el premio en las manos ante un público que la ha ovacionado. «Son muchos años de trabajo, de ilusión… Yo era una niña que quería ser artista y nunca me habría imaginado que recibiría un premio con 76 años». La actriz se lo ha dedicado a su padre, que siempre la apoyó, y a su hija Sofía, «la luz de mi vida».

Días antes de recogerlo, conversamos con ella para Latidos por el Cine: una oportunidad para escuchar a la actriz, recuperar sus recuerdos de rodaje y poner el foco en las películas que también forman parte de su legado. Hemos realizado la entrevista junto a Albert Roca Lara, de L'Eco Sitges. Este es el resultado de la entrevista:

Albert Roca.- ¿Son más divertidos los rodajes de terror que las comedias?

BÁRBARA REY.- 
Verás, las películas de terror son más divertidas que las comedias porque no es lo mismo hacer una comedia en cine, que hacer una comedia en teatro. Yo, por ejemplo, en teatro soy feliz con la comedia, me divierto, lo paso fenomenal y es lo que más me gusta del mundo, hacer reír a la gente y recibirlo en ese momento. Pero en el cine es completamente distinto. El terror es mucho más intenso, te entregas mucho más. Hacer reír en cine es más difícil y menos gratificante. Tiene que haber un guion extraordinario, y un director extraordinario para que se produzca esa magia de hacer reír a la gente en el cine. Y el terror es mucho más gratificante porque si tienes la suerte de que te dirija un director como Amando de Ossorio, que vivía y disfrutaba con el terror, te lo transmite de una forma tan intensa que tú ya formas parte de lo que él siente y entonces puedes hacerlo muchísimo mejor. Y cuando tú estás haciendo algo de humor, es muy difícil que el director tenga esa gracia para transmitírtela. Es muy difícil, puede tener una visión clara de lo que quiere, pero no te lo traslada como un director de cine terror. Se disfruta mucho más el terror, es mucho más intenso.

Carlos Penela.- Ahora que ha mencionado a Amando de Ossorio, ¿Qué recuerda de aquellas películas y de su forma de dirigir?

BÁRBARA REY.- A mí me encantaba, era tanta pasión la que ponía en ello... Además, fueron películas muy importantes para mi, porque piensa que son papeles muy importantes que yo hago en un momento en donde yo, aunque había hecho ya bastantes películas, estaba despuntando para hacer películas con papeles más grandes, y él me dio esa oportunidad. Recuerdo sus rodajes con muchísimo cariño, aunque llegaba muerta a casa, he llegado con de todo, desolladas las costillas, etc, porque Amando era de lo más realista, pero se es joven, se tiene la ansia de trabajar, de conseguir un lugar dentro de la profesión y todo es perfecto. Y cuando encuentras una persona que te transmite todo lo que tú tienes que hacer, para que tú te sientas cómoda haciéndolo, aunque sea duro, pues es fantástico. Así es como me sentí yo siempre con Amando, de él tengo unos recuerdos extraordinarios, muy buenos recuerdos, además, era muy dulce, muy cariñoso fuera de los momentos donde nos estaba rodando. Entonces te explicaba lo que él quería y todo esto, pero con mucha ternura. Después, en el momento del rodaje, era como de un espiritismo, se transformaba (risas).

Albert Roca.- ¿El terror es catártico delante de los terrores cotidianos? ¿Nos ayuda a evadirnos más?

BÁRBARA REY.- Bueno, piensa que cuando tú haces una película de terror si te metes bien en el personaje, los gritos, el terror, los alaridos, los sentimientos..., para tú transmitir todo eso y que sea creíble estás teniendo una descarga tremenda de adrenalina y eso después te deja como en una balsa, como si estuvieras relajada y estuvieras muy bien. Llegas a casa reventada. Yo lo digo porque yo he llegado a mi casa deseando, lógicamente, darte una ducha, quitarte todos los tintes, toda la sangre, todo el pelo, etc., pero al mismo tiempo super relajada, porque es muy intenso, pones mucho de ti, sacas toda tu fuerza. La verdad que para mí ha sido muy importante, así como otras películas en donde he llegado con una tensión en casa, películas que no tenían nada que ver con películas que he hecho con Amando, porque me he sentido como más incómoda, porque el director no tenía claro lo que me estaba pidiendo ni lo que quería, y si tú decías "pues te gustaría esto o lo otro", tampoco estaban conformes, ¿me entiendes? Pero Amando tenía tan claro lo que quería y te lo transmitía tan bien que era como un bálsamo, después de todo el ajetreo, era como un bálsamo.

Carlos Penela.- Como actriz, ¿Qué resulta más difícil de interpretar, reaccionar ante una amenaza que tienes delante o ante algo que sólo aparece después en el montaje?

BÁRBARA REY.- Bueno, a mí me gusta mucho la intensidad que tiene el hacer una película donde tú tienes que enfrentarte a una cosa que tú estás viendo o que presientes. Hay veces que transmitir el terror y el miedo de algo que el espectador no está viendo, pero que tú sabes que tú sientes y no sabes lo que es, es un momento que también produce una sensación muy intensa. Es muy difícil transmitir terror y pánico sin que tú sepas qué es lo que va a ocurrir. Eso tiene que percibirlo muy bien el espectador para que tenga el mismo terror y el mismo miedo que tú o más. Esos momentos son muy difíciles y hay que hacerlos muy bien, porque tienes que estar alerta porque sabes que va a pasar algo, pero lo desconoces. A mí me gusta mucho ese tipo de juego que hay con el espectador que ni el actor ni el espectador sepan qué es lo que va a ocurrir. A mí las películas que me siento y ya sé lo que va a pasar me aburren enormemente. Sí, porque es que hay películas que está clarísimo lo que va a ocurrir. Desde que ves casi el título.

Albert Roca.- ¿A qué cosas tienes miedo? ¿Tienes alguna fobia especialmente?

BÁRBARA
REY.- Yo hubo una época en mi vida que tenía miedo a la muerte, mi madre tenía mucho miedo a la muerte y me lo inculcó de pequeña. Pero desde hace muchísimos años yo perdí el miedo. He visto tantas cosas en la vida y he tenido la suerte de vivir con tanta intensidad tantas cosas, que ya no tengo miedo absolutamente a nada. Lo único que me puede producir miedo, sin llegar a ser la palabra exacta, es lo malo que pueda ocurrirle a mis hijos, pero en lo demás no tengo miedo a nada. No tengo miedo a la vida, no tengo miedo a la muerte, no tengo miedo a la situación política. Me aterroriza un poco la situación que puede haber en este país, porque es un país que adoro y que quiero, pero no es miedo, me produce angustia el no tener en mi mano el poder hacer algo para que vaya mejor. Eso me produce una cierta pena y tristeza, más que miedo, que es distinto por completo. Que si estuviera en mi mano..., imagínate tú, con lo atrevida que he sido yo siempre... Pero sé que hay cosas que yo no puedo solucionar, pero por lo demás no tengo miedo a nada. Antes sí, antes tenía sobre todo eso, tenía miedo a eso, a la muerte, pero nunca he tenido miedo ni a enfrentarme a una cosa ni a otra, ni hacer una película de esta manera, ni a enfrentarme a determinadas personas que los demás llaman importantes, por supuesto, no, a eso no le he tenido miedo. Y ahora ya no le tengo miedo ni a la muerte, me apetece quedarme aquí un tiempo evidentemente, no tengo ganas de morirme, pero ya no tengo miedo tampoco.

Carlos Penela.- Sitges reconoce su trayectoria, su aportación al género con el Premio Nosferatu. ¿Qué le gustaría que descubriera de la actriz Bárbara Rey, alguien que se acercara por primera vez a sus películas?

BÁRBARA REY.- Pues fundamentalmente que descubrieran que soy una trabajadora de esta profesión y que lo que he hecho me lo he ganado a pulso y que bueno, en la vida a veces tomamos decisiones que no son posiblemente las más acertadas, pero eso no tiene por qué restar importancia a todo lo que una ha hecho a nivel profesional. Eso es lo que me gustaría. 

Albert Roca.- ¿Ser valorada aquí es algo muy especial, en una ciudad como Sitges?

BÁRBARA REY.- Ser valorada en España, y más ahora con los medios de que tenemos de Internet y todo este tipo de cosas no es fácil. Pero claro, cuando yo también analizo personas que son valoradas y miro el nivel que tienen, pues tampoco me preocupa mucho, no me voy a volver loca ni me voy a preocupar porque en un momento determinado digan de mí algunas cosas desagradables cuando veo el valor que le dan a personas que no han hecho prácticamente nada en su vida. Entonces lo pongo en una balanza y me quedo conmigo y con mi vida. Gracias a Dios no tengo que esperar a irme para que valoren mi trabajo. Hay personas como vosotros y como este Festival que lo valoran estando en vida, que es lo importante, y eso es algo que para los que no son creyentes... lo verán con el tiempo, y si no lo ven tampoco me preocupa, no todo el mundo tiene el privilegio de tener la mente tan abierta como la hemos tenido otros.

Carlos Penela.- Si pudiera elegir una sola escena de su filmografía, ¿Cuál elegiría y por qué?

BÁRBARA REY.- No es fácil, pero me quedaría con la secuencia de amor con Rocío Dúrcal. Creo que está muy bien tratada, aunque nunca he tenido buena relación con el director, creo que está hecha con mucho gusto y creo que es muy dulce, muy tierna y que ayudó a un colectivo muy importante en ese momento. Me quedaría con esa secuencia.

Albert Roca.- Una manera de definirte, ¿sería "una persona libre"?

BÁRBARA REY.- Totalmente, ser libre es lo más importante. Yo creo que hay pocas personas que sean libres, pero porque no saben buscar la libertad. Estamos complicándonos la vida desde que nacemos prácticamente, y la vida es mucho más sencilla. Estamos siempre dándole la razón a los que quieren manipularnos, eso es una cosa de toda la vida, no viene de ahora. Lo que pasa que ahora se manipula mucho más por los avances y la tecnología que existe. Pero esto no es de ahora, esto lleva ya siglos desde que el mundo existe. Entonces, ya que tenemos la oportunidad de ver y aprender cantidad de cosas porque nos las sirven, tenemos que tener también la capacidad de saber qué es lo bueno y qué no, aunque nos equivoquemos, porque nos equivocamos, pero una cosa fundamental es la libertad, y la libertad se puede conseguir de muchas maneras, la primera es no complicándose tanto la vida y no dejarte influenciar por lo que gente que tiene mucho más poder que tú te quiere meter en la cabeza.

Carlos Penela.- Ha comentado la escena de la película "Me siento extraña". ¿Cómo construyó con Rocío Dúrcal esa confianza necesaria para que la relación entre sus personajes resultara tan creíble? 

BÁRBARA REY.- Nosotros estuvimos haciendo la película casi dos meses. Desde el primer momento estuvimos muy unidas porque había algo que las dos teníamos en mente y es que el director no nos gustaba. No nos gustaba el director por su forma de ser, no de dirigirnos. No empatizábamos con él porque era un hombre bastante desagradable, vamos a dejarlo ahí. Entonces nos arropamos entre nosotras, por si había algún día que plantarle cara para cosas que nos pidiera que no estaban previstas ni escritas en el guion ni firmadas. Eso nos unió mucho porque estuvimos muy de acuerdo en lo que queríamos hacer y en lo que no queríamos hacer. Eso era a base de un día, otro, otro. Desayunábamos juntas, comíamos juntas, repasábamos nuestro diálogo, pasábamos mucho tiempo juntas. Estábamos en el rodaje juntas evidentemente, pero aparte de eso, cualquier momento que no estábamos rodando lo pasábamos juntas. Parecíamos más amantes fuera de la pantalla que dentro por la buena compenetración que había entre nosotras.

Albert Roca.- Si tuvieras que poner un título a lo que ha sido tu vida, ¿Qué título le pondrías? 

BÁRBARA REY.- "Aquí estoy", sin más.

lunes, 12 de octubre de 2026

SITGES FILM FESTIVAL - RESEÑA DE "11"

Inroducción y sinopsis

El Festival Internacional de Cine Fantástico de Cataluña de Sitges ha acogido el estreno mundial de 11, la ópera prima de las cineastas catalanas Clàudia Serra y Paula Serra. El thriller sitúa a un grupo de niños y niñas en el centro de una historia marcada por el aislamiento, el miedo y las tensiones que surgen cuando lo que parecía una aventura deja de serlo. Se ha proyectado en la Secció Oficial Fantàstic a Competició (SOFC) y está interpretada por Mia Sala-Patau, Pablo Scappiglati, Matías Zocca y Jael Borràs.

La película arranca con diez niños y niñas de un grupo scout, de entre 12 y 13 años, que emprenden una excursión a un refugio de montaña de los Pirineos acompañados por dos jóvenes monitores. Lo que debía ser un fin de semana de aventura cambia radicalmente cuando una violenta tormenta de nieve los deja atrapados e incomunicados, sin electricidad ni agua corriente. Para organizarse, los niños deciden numerarse: 7, 8, 9, 10… y 11. ¿Quién es la persona número 11? 

Aislado del exterior, el grupo deberá afrontar una situación cada vez más inquietante, en la que el miedo, la desconfianza y el instinto de supervivencia empiezan a alterar las reglas de convivencia. Tal y como comentan las directoras Clàudia y Paula Serra: «la película no habla de monstruos sobrenaturales, sino de una violencia profundamente humana; y de que —dadas las circunstancias— todos podemos convertirnos en monstruos». Dentro del refugio, el frío no es la única amenaza. 

Rodada en los paisajes del Pirineo andorrano e íntegramente en catalán, 11 pone también el foco en el talento cinematográfico catalán, tanto delante como detrás de la cámara. Uno de los grandes activos de la película es precisamente su reparto coral, integrado mayoritariamente por jóvenes intérpretes, que asumen buena parte del peso narrativo y emocional de la historia y afrontan un registro especialmente exigente dentro del cine de género. 

Con este primer largometraje, Clàudia y Paula Serra se incorporan como dos nuevas voces femeninas al panorama del fantástico catalán, con una propuesta que parte de un imaginario aparentemente cotidiano —una excursión, un grupo scout, un refugio de montaña— para adentrarse progresivamente en un territorio más oscuro e inquietante. 

Una edición dedicada al mal y la infancia 

Su presencia en el Festival de Sitges resulta especialmente significativa en una edición que celebra los 50 años de Carrie, el clásico dirigido por Brian de Palma y basado en la obra de Stephen King, y de la película de culto ¿Quién puede matar a un niño?, de Narciso Ibáñez Serrador. Con esta retrospectiva, el Festival sitúa entre sus grandes ejes temáticos el mal asociado a la infancia. Sin renunciar a una identidad propia, 11 dialoga plenamente con este imaginario y traslada la inquietud al comportamiento del grupo, a sus vínculos y a la fragilidad de las reglas cuando el miedo entra en escena. Con todo, la pregunta que nos hizo el maestro Chicho en 1976 sigue hoy vigente: ¿quién puede matar a un niño? 

La huella de las productoras en el Festival 

11
es una producción de Mr. Miyagi Films, productora con una amplia trayectoria en el Festival, que ya se alzó con el premio a Mejor Película en la edición de 2019 con El Hoyo (SOFC), y con el de Mejor Película (Noves Visions) por Breve Historia del Planeta Verde. En 2025 presentó en el certamen La Virgen de la Tosquera, con la que se llevó el premio a Mejor Fotografía (SOFC). 

11 está coproducida junto a la andorrana Contraban Produccions y la argentina Aramos Cine (también ganadora de Mejor Película -SOFC- en la edición de 2023 con Cuando la Maldad acecha). La presentación de 11 en el Festival de Sitges supone la primera proyección mundial de la película.

Sobre la película

Hay películas que llegan a un festival sin hacer demasiado ruido y terminan convirtiéndose en una de esas pequeñas sorpresas que justifican madrugar para sentarse en una sala de cine. Es el caso de 11, ópera prima de las cineastas catalanas Clàudia y Paula Serra, que ha celebrado su estreno mundial en la Sección Oficial Fantàstic a Competición del Festival de Sitges. Una producción de dimensiones modestas, pero con una capacidad para generar tensión y desasosiego que ya quisieran para sí propuestas de presupuestos mucho más generosos.

La premisa resulta tan sencilla como inquietante: ocho niños y dos monitores quedan atrapados en un refugio de los Pirineos por una intensa tormenta de nieve. Aislados del exterior y sin posibilidad de pedir ayuda, descubren que entre ellos hay un niño al que nadie recuerda haber visto llegar. A partir de ese momento, lo que parecía una aventura de supervivencia comienza a transformarse en una pesadilla donde el miedo, la desconfianza y la amenaza de lo desconocido se apoderan progresivamente de la convivencia.

Uno de los grandes aciertos de la película reside en su extraordinaria capacidad para administrar el suspense. Las directoras saben aprovechar el aislamiento y la vulnerabilidad de sus personajes para construir una atmósfera cada vez más asfixiante, donde la amenaza no necesita manifestarse constantemente para resultar aterradora. El verdadero horror nace de la incertidumbre, de no saber qué se esconde detrás de una mirada aparentemente inocente y de descubrir que el peligro puede encontrarse mucho más cerca de lo que imaginamos.

Mención especial merece su joven reparto, que responde con una naturalidad y una convicción sorprendentes a las exigencias de una historia emocionalmente intensa. Pero si hay una presencia que termina adueñándose de la película es la de su inquietante antagonista. Su interpretación resulta tan perturbadora que, por momentos, parece que estemos contemplando una encarnación del mismísimo demonio. Sin necesidad de desvelar nada más, basta decir que pocas cosas producen tanto miedo como descubrir la maldad escondida detrás de un rostro infantil.

Otro de sus grandes méritos es que no se conforma con recorrer los caminos más previsibles del género. Su resolución se aleja de determinadas convenciones del thriller y deja una sensación incómoda que permanece después de los títulos de crédito. Y, por supuesto, tampoco faltan esos momentos que convierten una proyección en Sitges en una experiencia colectiva irrepetible. En el pase matinal al que he asistido, la película ha conseguido arrancar aplausos, vítores y reacciones entusiastas de un público que sabe reconocer cuándo el fantástico consigue sorprenderlo de verdad.

11 demuestra que el talento, la imaginación y el conocimiento de los mecanismos del miedo pueden resultar mucho más efectivos que cualquier despliegue de medios. Clàudia y Paula Serra firman un debut cinematográfico sólido, valiente y tremendamente estimulante, capaz de transformar una situación aparentemente cotidiana en una experiencia angustiosa. Una magnífica sorpresa del cine fantástico catalán y una de esas películas que nos recuerdan por qué Sitges sigue siendo el lugar perfecto para descubrir nuevas voces capaces de hacernos temblar en la butaca.

domingo, 11 de octubre de 2026

SITGES FILM FESTIVAL - "LA MALA MADRE"

Alicia Albares se adentra en el cine de terror con La mala madre, su primer largometraje como directora y guionista, que ha tenido su estreno mundial en la 59ª edición del Festival de Sitges, dentro de la sección Panorama. Protagonizada por Thaïs Blume, la película parte de una historia de miedo y secretos para explorar el lado más inquietante de la maternidad: el miedo a perder un hijo, la culpa, el arrepentimiento y la obsesión que puede esconderse detrás del deseo de proteger.

Victoria despierta sin recuerdos en una casa aislada. Un médico y una mujer que dice ser su madre se ocupan de ella y tratan de convencerla de que se encuentra allí después de sufrir un accidente en el que murió su hija. Pero algo no encaja. A medida que recupera fragmentos de su pasado, Victoria empieza a comprender que no está allí por voluntad propia y que las personas que la rodean esconden una verdad mucho más perturbadora. Secuestros, asesinatos y una presencia femenina vinculada con aquello que le ocurrió a su hija convierten la casa en el escenario de una pesadilla de la que tendrá que encontrar la forma de escapar.

El terror desde una mirada íntima

Albares construye La mala madre desde una inquietud personal y utiliza los recursos del género para adentrarse en una experiencia que conoce, imagina y cuestiona desde una perspectiva íntima. La maternidad aparece así despojada de su imagen idealizada y convertida en el origen de una historia de miedo en la que protección, amor, culpa y obsesión terminan confundiendo sus límites.

«Rodar "La mala madre" ha sido una experiencia catártica. Este proyecto nace de un lugar íntimo y visceral; de una mirada personal que utiliza a Victoria, la protagonista, como un alter ego para explorar un camino que no tomé, pero que habita en mi imaginario: el de la maternidad como mandato», explica la directora.

La película se detiene también en la presión social y religiosa sobre las mujeres y en la idea de la maternidad como destino, pero lo hace desde las herramientas del género. «A través de las herramientas clásicas del thriller y el terror, envuelvo un drama de transformación profunda», señala Albares. «Victoria recorre un arco extremo: desde el arrepentimiento hasta el descubrimiento de lo que realmente significa ser madre».

El resultado es una película que no renuncia a la dimensión más física e inquietante del terror. La intención de Albares es que el espectador avance junto a Victoria entre secretos, mentiras y revelaciones hasta un clímax que, además de buscar el impacto, deje abiertas algunas de las preguntas que atraviesan la historia.

De los cortometrajes al terror de Sitges

La mala madre supone el salto al largometraje de una cineasta con una amplia trayectoria previa en el cortometraje. Albares comenzó a trabajar en el cine a los 19 años y ha participado en los equipos de dirección y producción de más de quince largometrajes. Sus trabajos han acumulado más de 700 selecciones en festivales y cerca de 120 premios, entre ellos los obtenidos por Madres de Luna y Esto no es Noruega, codirigido junto a Paco Cavero y seleccionado entre los quince cortometrajes finalistas de los Premios Goya.

El proyecto de La mala madre ha tenido además un largo recorrido previo dentro del circuito internacional especializado en cine fantástico, con su paso por iniciativas como Frontières, Blood Window, Festival de Guadalajara (México), Fantastic 7 del Festival de Cannes y Woman in Fan del Festival de Sitges. Tras ese proceso de desarrollo, la película llega ahora a Sitges convertida en la primera incursión de Albares en el largometraje y en el terror desde la dirección.

Thaïs Blume encabeza el reparto

Thaïs Blume
(Sin tetas no hay paraíso, El Príncipe) interpreta a Victoria, el personaje alrededor del que se construye toda la pesadilla. Junto a ella participan Alex Gadea (El secreto de Puente Viejo, 1992), Mariana Cordero (La que se avecina, La novia), Marina Alegre (Favàritx, Ni oblit ni perdó), Lluna Aldasoro (Nena), Jordi Aguilar (El bar, Bajo sospecha) y Javier Pereira (Que Dios nos perdone), ganador del Goya al Mejor Actor Revelación por Stockholm.

Producida por Admirable Films y Mordisco Films con el apoyo de ICAA, Instituto Valenciano de Cultura (IVC) y ÀPUNT Media, distribución a cargo de 39 Escalones Films y con Latido Films como agencia de ventas internacionales, La mala madre se rodó durante seis semanas en distintas localizaciones de la Comunidad Valenciana. Su estreno mundial en Sitges ha representado la primera oportunidad para descubrir una película con la que Alicia Albares lleva al terreno del thriller-drama una historia profundamente ligada a sus propias inquietudes sobre la maternidad, la identidad y las formas que puede adoptar el amor cuando se convierte en obsesión.

sábado, 10 de octubre de 2026

SITGES FILM FESTIVAL - "ADOLESCENCIA, SEXO Y MUERTE EN CAMPAMENTO MIASMA"

Introducción y sinopsis

MUBI, la distribuidora global, servicio de streaming y productora, estrenará en cines de España la esperada nueva película de Jane Schoenbrun (El brillo de la televisión, We're All Going to the World's Fair), Adolescencia, sexo y muerte en Campamento Miasma, el 20 de noviembre. La película llegará a los cines españoles tras su paso por el Festival de Cannes 2026, donde inauguró la sección Un Certain Regard y se convirtió en la ganadora de la Palma Queer de este año.

La película está protagonizada por la ganadora de un Emmy Hannah Einbinder (Hacks) y Gillian Anderson (Expediente X, Sex Education, La gran exclusiva), y también cuenta en su reparto con Amanda Fix, Arthur Conti, Eva Victor, Zach Cherry, Sarah Sherman, Patrick Fischler, Dylan Baker, Jasmin Savoy Brown, Kevin McDonald, Quintessa Swindell y Jack Haven. Adolescencia, sexo y muerte en Campamento Miasma está escrita y dirigida por Jane Schoenbrun y producida por Plan B con la financiación de MUBI.

Adolescencia, sexo y muerte en Campamento Miasma es el tercer largometraje de Schoenbrun, continuando una obra marcada por temas como la identidad trans y el terror queer. Su película anterior, El brillo de la televisión, se estrenó en Sundance en 2024 y se proyectó en otros festivales como la Berlinale, San Sebastián y SXSW, recibiendo múltiples nominaciones en los Independent Spirit Awards de 2025, incluyendo Mejor Dirección, Mejor Interpretación Principal y Mejor Largometraje.

Tras años de secuelas cutres y con un fandom en declive, la franquicia slasher "Campamento Miasma" es puesta en manos de una joven y entusiasta directora para que la resucite. Pero cuando visita a la estrella de la película original, una actriz que ahora vive recluida y envuelta en misterio, las dos caen en una espiral de sangre, deseo, miedo y delirio.

Jane Schoenbrun (elle) es cineasta, escritore y curadore. Sus trabajos de dirección incluyen El brillo de la televisión, We're All Going to the World's Fair y el documental experimental A Self-Induced Hallucination. I Saw the TV Glow fue nominada a seis Independent Spirit Awards, incluyendo Mejor Película, Guion y Dirección, y fue nominada a tres Gotham Awards. Su primera novela, Public Access Afterworld, será publicada por Hogarth en 2026. También tiene previsto escribir, dirigir y producir la adaptación a la TV, para Netflix, de la aclamada novela gráfica Black Hole, con Plan B y New Regency.

Sobre la película

Hay películas que te conquistan desde el primer minuto, otras te desconciertan hasta el punto de no saber si acabas de presenciar una genialidad o un experimento que se ha perdido en sus propias ambiciones. Para mi, Adolescencia, sexo y muerte en Campamento Miasma, de Jane Schoenbrun, pertenece a esa incómoda categoría de obras que uno no sabe si amar u odiar, pero que siguen dando vueltas en la cabeza mucho después de abandonar la sala.

Tras We're All Going to the World's Fair y I Saw the TV Glow, Schoenbrun vuelve a explorar las relaciones entre ficción, identidad y percepción de uno mismo. Esta vez lo hace a través de una imaginaria franquicia de terror nacida al calor de los slashers de los ochenta: una joven directora, Kris, recibe el encargo de resucitar la saga y decide buscar a Billy Presley, la enigmática actriz que protagonizó su primera entrega y que lleva décadas alejada de los focos. Los primeros veinte minutos son, probablemente, los que más he disfrutado: una deliciosa declaración de amor al cine de terror de finales de los setenta y principios de los ochenta, con referencias evidentes a Viernes 13 y a aquellas producciones donde los campamentos, la sexualidad adolescente y la muerte parecían condenados a encontrarse. La recreación de una franquicia inexistente, su iconografía y su memoria cinematográfica resultan tan convincentes que casi dan ganas de buscar sus viejas cintas en algún videoclub desaparecido.

Sin embargo, bajo ese envoltorio nostálgico se esconde una propuesta mucho más incómoda. Schoenbrun parece preguntarse hasta qué punto el cine de terror convirtió el cuerpo femenino en un territorio de castigo, especialmente cuando el deseo o la pérdida de la virginidad entraban en escena. Hay algo perturbador en esa asociación entre placer, exposición y violencia, y también en la posibilidad de que determinadas imágenes, celebradas durante décadas como entretenimiento, oculten experiencias mucho menos inocentes para quienes las protagonizaron.

La película invita igualmente a reflexionar sobre nuestra manera de juzgar el cine del pasado
. ¿Es justo examinar una obra de hace cuarenta años exclusivamente con los códigos morales y sociales del presente? ¿Podemos reconocer sus representaciones problemáticas sin olvidar el contexto histórico en el que nació? La homofobia, la transfobia y los convencionalismos sexuales forman parte de ese debate. Comprender una época no significa justificar todos sus prejuicios, pero tampoco debería impedirnos analizar sus películas con perspectiva histórica.

Otro de los grandes ejes del relato es el deseo femenino, entendido no como un elemento decorativo al servicio de la mirada ajena, sino como una fuerza compleja, contradictoria y profundamente personal. La virginidad, el despertar sexual, la represión y la necesidad de apropiarse del propio cuerpo adquieren una dimensión casi alegórica. El terror deja de residir exclusivamente en el asesino que acecha entre los árboles para instalarse también en las normas que determinan quién puede desear, cómo debe hacerlo y qué consecuencias tendrá por ello.

En el apartado interpretativo, Hannah Einbinder sostiene buena parte de la película con una Kris fascinante por su mezcla de entusiasmo cinéfilo, inseguridad y obsesión. Frente a ella, Gillian Anderson construye una Billy Presley extraordinariamente magnética, capaz de transmitir fragilidad, ironía, seducción y una inquietante sensación de que siempre sabe más de lo que está dispuesta a contar. La relación entre ambas funciona como el verdadero corazón de una historia que juega constantemente a confundir admiración, dependencia y atracción.

Visualmente, la propuesta es deslumbrante por momentos
. La fotografía de Eric Yue, las texturas que evocan el cine analógico, los colores intensos y una puesta en escena que oscila entre el homenaje y la ensoñación convierten la película en una experiencia sensorial muy particular. Schoenbrun demuestra un conocimiento profundo del lenguaje del terror, pero también una voluntad de deformarlo, de hacerlo suyo y de convertir sus imágenes en un espacio donde realidad, recuerdo y fantasía dejan de tener fronteras claras.

Mi principal problema aparece cuando la película comienza a acumular ideas, símbolos y cambios de registro hasta hacerme perder parte de la conexión emocional que había conseguido establecer. Entiendo su voluntad de escapar de las narraciones convencionales, pero en determinados momentos esa libertad creativa parece imponerse sobre la propia historia. No todo lo que resulta sugerente termina siendo necesariamente satisfactorio, y hay pasajes en los que la fascinación inicial deja paso a una considerable perplejidad.

Quizá ahí resida, precisamente, su mayor virtud y también su mayor debilidad. Adolescencia, sexo y muerte en Campamento Miasma no es el slasher que aparenta ser, ni pretende ofrecer respuestas sencillas sobre el sexo, la identidad o el cine que heredamos de otras generaciones. Es una obra provocadora, irregular, visualmente poderosa y difícil de clasificar. Salí de la proyección sin saber si me había gustado tanto como esperaba, pero con la certeza de que había visto algo que merecía ser pensado. Seguramente, en tiempos de películas que se olvidan antes de llegar a casa, eso ya sea mucho decir.

LA PELÍCULA “MOVIEDREAMS” SE PRESENTA EN EL FESTIVAL DE SITGES

Este pasado lunes 12 de octubre se presentó en el Festival de Sitges- Festival Internacional de Cinema Fantastic de Catalunya Moviedreams ,...