domingo, 21 de noviembre de 2021

ENTREVISTA A SANTIAGO REQUEJO, DIRECTOR DE "VOTAMOS", CANDIDATO AL GOYA A MEJOR CORTOMETRAJE DE FICCIÓN

Votamos
, de Santiago Requejo (Abuelos), es uno de los 15 cortometrajes preseleccionados por la Academia de Cine en la categoría de
Mejor Cortometraje de Ficción. La Comunidad de vecinos que, en un solo plano secuencia de 11 minutos, protagoniza esta historia que trata el delicado tema de la salud mental, está formada por Miriam Díaz- Aroca, Charo Reina, Raúl Fernández De Pablo, Agustín Ustarroz, David Tenreiro, Teresa Del Olmo, Alberto Chaves, Fernando Ustarroz y Neus Sanz.

En tan solo 5 meses desde el inicio de su distribución, Votamos acumula ya 50 selecciones y 24 premios en los 21 festivales en los que ha participado hasta la fecha, un ratio nada habitual que destaca además por la diversidad de sus galardones, recibidos en hasta 6 categorías diferentes. Desde los concedidos a Mejor Cortometraje o los otorgados por el público, otros jurados o la prensa, hasta los recibidos a Mejor Dirección y Mejor Guion. A su carrera dentro del circuito de festivales, hay que unir el impacto de orden social que está recibiendo el trabajo de Santiago Requejo desde su estreno.

Este cortometraje conocerá el 29 de noviembre, en la lectura que tendrá lugar en la Academia del Cine, si forma parte de los Nominados a los Goya 2022. 

Hemos tenido la oportunidad de entrevistar a su director. Este es el resultado de la entrevista:

Carlos.- ¿Cuándo decides abordar en un corto el tema de la salud mental y qué es lo que te hace lanzarte a ello?

SANTIAGO REQUEJO.- Si te soy muy sincero, era un tema que desconocía absolutamente. Sabía de él lo que la gente sabe, es decir, muy poco y además con muchísimos prejuicios. Una vez, hablando con unos profesionales de salud mental, me comentaron un caso que había pasado en Madrid, pese a que luego me enteré que esa circunstancia había pasado en más sitios de España, de una paciente con un problema de salud mental que con tratamiento llevaba una vida absolutamente normal. Esta mujer intenta alquilar un piso, y cuando los vecinos se enteran de quién es fuerzan al propietario para que no lo alquile. Cuando me lo cuentan me quedé un poco en shock. Volviendo a casa, reflexionando sobre el tema, me planteé qué hubiera hecho yo realmente si hubiera sido uno de esos vecinos, de forma honesta. Fue entonces cuando caí en la auto revelación de que yo hubiera hecho lo mismo. Ahí entonces te sientes muy mal contigo mismo. Yo hasta ese momento me consideraba una persona muy coherente, en el sentido de ser muy abierto, y me quedó claro que no lo era. A partir de ahí, lo que hice fue intentar conocer un poco más este mundo, y entonces descubrí lo que pasa con todo, que a medida que vas conociendo el tema los prejuicios se van cayendo. Entonces vi que esto que me había pasado a mi, haciendo un cortometraje podría ayudar a poner esa experiencia sobre la mesa y a que se reflexione sobre ella. A mi me ha ayudado a abrirme a este mundo, a conocerlo, a entenderlo y, en consecuencia, a normalizarlo. La idea es ayudar a eliminar ese estigma, además, en cualquier momento nos puede pasar a cualquiera.

Carlos.- La utilización del plano secuencia me parece un recurso que ayuda todavía más a entrar en la historia y sentirse un vecino/a más dentro de la historia. ¿Eso lo tenías previsto desde el principio?

SANTIAGO REQUEJO.- No es un tema que tuviera previsto desde un principio. Cuando empecé a escribir la historia mi idea era acabar en la votación, pero cuando llegué a esa parte del guión, me di cuenta de que no me interesaba lo que votaran esas personas, porque no deja de ser una Comunidad concreta en un sitio concreto, ¿no? Me interesaba lo que hiciera el espectador y en ese sentido me dí cuenta que quería hacer sentir al espectador como un vecino más, por lo que el plano secuencia te daba una tensión dramática que no te da la forma más clásica de rodar. Cuando se va desarrollando el plano secuencia, yo no te guío la mirada. Cuando se hace un montaje, cuando un personaje dice algo, yo te pongo la reacción, con lo que te estoy manipulando un poco. En cambio, en el plano secuencia eres tú quien miras a quien quieras mirar, es como si tú estuvieses ahí, en el meollo. A mi me parecía que su utilización potenciaba la idea de que cada persona que lo viera se sintiera un vecino más, y que esa pregunta final que sale en el corto que cada uno se la llevara a casa y la reflexionara, que fue un poco lo que me pasó a mi.

Carlos.- ¿Cómo consigues juntar a este magnífico reparto?

SANTIAGO REQUEJO.- La verdad es que fue mucho más sencillo de lo que pueda parecer. Son actores y actrices muy comprometidos, y en el momento que supieron de qué iba el tema decidieron apoyarlo rápidamente. Les encantó el guión, les encantó la propuesta, y luego el tema fue determinante. Les pareció una oportunidad para utilizar su profesión para hacer algo social y necesario. Fue muy fácil juntarlos. 

Carlos.- ¿Qué es lo que te ha costado más sacar adelante con este corto, si lo comparas con tu debut con Abuelos? El largometraje al menos llega a la gran pantalla, algo difícil para cualquier cortometraje.

SANTIAGO REQUEJO.- Pues mira, a nivel de producción ha sido como si fuera una película, en este caso una peli de 11 minutos, con lo que solo fue un día de rodaje, frente a una media de 30 días que suele ser una película. Una película lleva muchísimo más de todo, en todos los sentidos, pero es verdad que en cuanto a intensidad de cualquier día de rodaje, Votamos ha sido más duro que cualquier día de rodaje de Abuelos. Luego es verdad también que ese plano secuencia yo me he atrevido a hacerlo porque venía del bagaje de haber hecho Abuelos, que a lo mejor si no hubiese tenido esa experiencia no me hubiese atrevido, porque la verdad es que es mucho riesgo; sólo tienes un día para rodar y si decides hacerlo así no hay vuelta atrás, no puedes cambiar en el día de rodaje. O lo haces de una forma u otra. La experiencia en Abuelos me permitió también aventurarme aquí. También es verdad que en los cortometrajes tienes un poco más la posibilidad de arriesgar.

Carlos.- En esta sociedad en la que vivimos en la que, poco a poco, quiero entender que somos más tolerantes y abiertos, ¿son las personas que sufren de salud mental el colectivo que quizás más atrás se está quedando?

SANTIAGO REQUEJO.- No sé si soy yo la persona adecuada para contestar esto, porque seguramente haya colectivos que no conozca y que ahora mismo también estén en riesgo de exclusión, pero de lo que yo conozco te diría que sí, sin ninguna duda. Tenemos mucho miedo, mucho miedo a lo desconocido. Otro tipo de colectivos  más discriminados, sí que ves en el cine, en el teatro, en la literatura o en los medios de comunicación como poco a poco se les va integrando de alguna forma. Y veo que el tema de la salud mental va un poco más atrás, y tengo que decir que este año está siendo bueno, porque están saliendo grandes personalidades, como la atleta norteamericana Simone Biles, que cuentan sus problemas en este campo, o la campaña que ahora del Ministerio de Sanidad está haciendo. Creo que con otros colectivos se ha trabajado desde mucho antes. ¿Si es el más discriminado? No me atrevo a decírtelo con rotundidad porque habrá colectivos que yo no conozco, pero de lo que yo conozco, sí, sin duda. 

Carlos.- Sientes un gran compromiso social, de ahí las temáticas que nos planteaste con Abuelos y lo que haces ahora con Votamos. ¿Va seguir en la misma línea tu próximo trabajo.

SANTIAGO REQUEJO.- Tengo varios proyectos que me gustaría hacer y la verdad es que, en general, lo que a mi me gusta es contar historias. Es verdad que en Abuelos y en Votamos me sentí muy sensibilizado con esas dos temáticas. Abuelos era el paro de las personas mayores de 50 años, y toda la gente que se veía excluida y considerada como un abuelo laboral, yo lo vivía muy de cerca con familia y amigos, vi que no se hablaba de ello en los medios de comunicación, y fue un poco el detonante para acabar hablando de esa historia. Y es verdad que en Votamos ha sucedido igual. No te sé decir, probablemente me pueda pasar otra vez, porque en los proyectos en los que estoy ahora siempre habrá un trasfondo social, me gusta contar historias muy costumbristas, muy pegadas a la gente, pero tampoco es mi leitmotiv el hacer solo cine social.

Carlos.- Por último, agradecerte este trabajo, la implicación de todo el equipo que está detrás de Votamos, y espero que este corto se vea en muchos Festivales, en muchas escuelas, institutos, universidades, en Congresos de Salud, etc. Me parece un trabajo imprescindible y una muestra fundamental del valor educativo que puede llegar a alcanzar el cine.

SANTIAGO REQUEJO.- Pues te lo agradezco enormemente Carlos. Con tu permiso se lo voy a transmitir a todo el equipo porque fue el motivo para hacer esto. Los premios han llegado, y es verdad que el cortometraje está funcionando muy bien. Nunca pensamos el éxito que está teniendo, pero más allá de estos premios, lo más bonito que nos está pasando es que no hay semana desde que lanzamos el corto que no haya un hospital, un ayuntamiento, una asociación que nos escriba para poder proyectar el cortometraje. Eso es lo más interesante. Los premios están muy bien, aunque son comida rápida para el ego, pero también es verdad que son altavoces y en consecuencia ayudan mucho a su difusión.

1 comentario:

  1. Gracias Carlos por esta entrevista. Pones en conocimiento aspectos relevantes e interesantisimos de personas muy comprometidas con temas complejos sociales.
    Me muero por ver el corto.

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