martes, 13 de octubre de 2026

SITGES FILM FESTIVAL - ENTREVISTA A BÁRBARA REY

Bárbara Rey
también tiene un lugar en la memoria del miedo del cine español. Su trayectoria como actriz, que recorrió la comedia y el cine de la Transición, encuentra una vertiente especialmente reivindicable en el fantaterror de los años setenta. A las órdenes de Amando de Ossorio participó en Las garras de Lorelei, La noche de los brujos y El buque maldito, contribuyendo con su presencia a un universo de criaturas, rituales y templarios resucitados que forma parte de la historia de nuestro cine de género.

El Premio Nosferatu, que recibió ayer en el Festival de Sitges, reconoce precisamente ese vínculo con el fantástico español. En una jornada que sirvió para presentar más películas de la nueva cosecha de género producida en España, la veterana scream queen del fantaterror de los años 70 ha recibido el galardón más indicado de esta 59ª edición. Es indiscutible que el Premio Nosferatu 2026 sea para la actriz Bárbara Rey. Su huella ha quedado grabada en el cine transgresor de la Transición —Me siento extraña, de Enrique Martí Maqueda, o Carne apaleada, de Javier Aguirre— y en títulos que forman parte de la filmografía de Amando de Ossorio —anteriores a la polémica Ley Miró— como Las garras de Lorelei y El buque maldito.

La actriz se ha emocionado con el premio en las manos ante un público que la ha ovacionado. «Son muchos años de trabajo, de ilusión… Yo era una niña que quería ser artista y nunca me habría imaginado que recibiría un premio con 76 años». La actriz se lo ha dedicado a su padre, que siempre la apoyó, y a su hija Sofía, «la luz de mi vida».

Días antes de recogerlo, conversamos con ella para Latidos por el Cine: una oportunidad para escuchar a la actriz, recuperar sus recuerdos de rodaje y poner el foco en las películas que también forman parte de su legado. Hemos realizado la entrevista junto a Albert Roca Lara, de L'Eco Sitges. Este es el resultado de la entrevista:

Albert Roca.- ¿Son más divertidos los rodajes de terror que las comedias?

BÁRBARA REY.- 
Verás, las películas de terror son más divertidas que las comedias porque no es lo mismo hacer una comedia en cine, que hacer una comedia en teatro. Yo, por ejemplo, en teatro soy feliz con la comedia, me divierto, lo paso fenomenal y es lo que más me gusta del mundo, hacer reír a la gente y recibirlo en ese momento. Pero en el cine es completamente distinto. El terror es mucho más intenso, te entregas mucho más. Hacer reír en cine es más difícil y menos gratificante. Tiene que haber un guion extraordinario, y un director extraordinario para que se produzca esa magia de hacer reír a la gente en el cine. Y el terror es mucho más gratificante porque si tienes la suerte de que te dirija un director como Amando de Ossorio, que vivía y disfrutaba con el terror, te lo transmite de una forma tan intensa que tú ya formas parte de lo que él siente y entonces puedes hacerlo muchísimo mejor. Y cuando tú estás haciendo algo de humor, es muy difícil que el director tenga esa gracia para transmitírtela. Es muy difícil, puede tener una visión clara de lo que quiere, pero no te lo traslada como un director de cine terror. Se disfruta mucho más el terror, es mucho más intenso.

Carlos Penela.- Ahora que ha mencionado a Amando de Ossorio, ¿Qué recuerda de aquellas películas y de su forma de dirigir?

BÁRBARA REY.- A mí me encantaba, era tanta pasión la que ponía en ello... Además, fueron películas muy importantes para mi, porque piensa que son papeles muy importantes que yo hago en un momento en donde yo, aunque había hecho ya bastantes películas, estaba despuntando para hacer películas con papeles más grandes, y él me dio esa oportunidad. Recuerdo sus rodajes con muchísimo cariño, aunque llegaba muerta a casa, he llegado con de todo, desolladas las costillas, etc, porque Amando era de lo más realista, pero se es joven, se tiene la ansia de trabajar, de conseguir un lugar dentro de la profesión y todo es perfecto. Y cuando encuentras una persona que te transmite todo lo que tú tienes que hacer, para que tú te sientas cómoda haciéndolo, aunque sea duro, pues es fantástico. Así es como me sentí yo siempre con Amando, de él tengo unos recuerdos extraordinarios, muy buenos recuerdos, además, era muy dulce, muy cariñoso fuera de los momentos donde nos estaba rodando. Entonces te explicaba lo que él quería y todo esto, pero con mucha ternura. Después, en el momento del rodaje, era como de un espiritismo, se transformaba (risas).

Albert Roca.- ¿El terror es catártico delante de los terrores cotidianos? ¿Nos ayuda a evadirnos más?

BÁRBARA REY.- Bueno, piensa que cuando tú haces una película de terror si te metes bien en el personaje, los gritos, el terror, los alaridos, los sentimientos..., para tú transmitir todo eso y que sea creíble estás teniendo una descarga tremenda de adrenalina y eso después te deja como en una balsa, como si estuvieras relajada y estuvieras muy bien. Llegas a casa reventada. Yo lo digo porque yo he llegado a mi casa deseando, lógicamente, darte una ducha, quitarte todos los tintes, toda la sangre, todo el pelo, etc., pero al mismo tiempo super relajada, porque es muy intenso, pones mucho de ti, sacas toda tu fuerza. La verdad que para mí ha sido muy importante, así como otras películas en donde he llegado con una tensión en casa, películas que no tenían nada que ver con películas que he hecho con Amando, porque me he sentido como más incómoda, porque el director no tenía claro lo que me estaba pidiendo ni lo que quería, y si tú decías "pues te gustaría esto o lo otro", tampoco estaban conformes, ¿me entiendes? Pero Amando tenía tan claro lo que quería y te lo transmitía tan bien que era como un bálsamo, después de todo el ajetreo, era como un bálsamo.

Carlos Penela.- Como actriz, ¿Qué resulta más difícil de interpretar, reaccionar ante una amenaza que tienes delante o ante algo que sólo aparece después en el montaje?

BÁRBARA REY.- Bueno, a mí me gusta mucho la intensidad que tiene el hacer una película donde tú tienes que enfrentarte a una cosa que tú estás viendo o que presientes. Hay veces que transmitir el terror y el miedo de algo que el espectador no está viendo, pero que tú sabes que tú sientes y no sabes lo que es, es un momento que también produce una sensación muy intensa. Es muy difícil transmitir terror y pánico sin que tú sepas qué es lo que va a ocurrir. Eso tiene que percibirlo muy bien el espectador para que tenga el mismo terror y el mismo miedo que tú o más. Esos momentos son muy difíciles y hay que hacerlos muy bien, porque tienes que estar alerta porque sabes que va a pasar algo, pero lo desconoces. A mí me gusta mucho ese tipo de juego que hay con el espectador que ni el actor ni el espectador sepan qué es lo que va a ocurrir. A mí las películas que me siento y ya sé lo que va a pasar me aburren enormemente. Sí, porque es que hay películas que está clarísimo lo que va a ocurrir. Desde que ves casi el título.

Albert Roca.- ¿A qué cosas tienes miedo? ¿Tienes alguna fobia especialmente?

BÁRBARA
REY.- Yo hubo una época en mi vida que tenía miedo a la muerte, mi madre tenía mucho miedo a la muerte y me lo inculcó de pequeña. Pero desde hace muchísimos años yo perdí el miedo. He visto tantas cosas en la vida y he tenido la suerte de vivir con tanta intensidad tantas cosas, que ya no tengo miedo absolutamente a nada. Lo único que me puede producir miedo, sin llegar a ser la palabra exacta, es lo malo que pueda ocurrirle a mis hijos, pero en lo demás no tengo miedo a nada. No tengo miedo a la vida, no tengo miedo a la muerte, no tengo miedo a la situación política. Me aterroriza un poco la situación que puede haber en este país, porque es un país que adoro y que quiero, pero no es miedo, me produce angustia el no tener en mi mano el poder hacer algo para que vaya mejor. Eso me produce una cierta pena y tristeza, más que miedo, que es distinto por completo. Que si estuviera en mi mano..., imagínate tú, con lo atrevida que he sido yo siempre... Pero sé que hay cosas que yo no puedo solucionar, pero por lo demás no tengo miedo a nada. Antes sí, antes tenía sobre todo eso, tenía miedo a eso, a la muerte, pero nunca he tenido miedo ni a enfrentarme a una cosa ni a otra, ni hacer una película de esta manera, ni a enfrentarme a determinadas personas que los demás llaman importantes, por supuesto, no, a eso no le he tenido miedo. Y ahora ya no le tengo miedo ni a la muerte, me apetece quedarme aquí un tiempo evidentemente, no tengo ganas de morirme, pero ya no tengo miedo tampoco.

Carlos Penela.- Sitges reconoce su trayectoria, su aportación al género con el Premio Nosferatu. ¿Qué le gustaría que descubriera de la actriz Bárbara Rey, alguien que se acercara por primera vez a sus películas?

BÁRBARA REY.- Pues fundamentalmente que descubrieran que soy una trabajadora de esta profesión y que lo que he hecho me lo he ganado a pulso y que bueno, en la vida a veces tomamos decisiones que no son posiblemente las más acertadas, pero eso no tiene por qué restar importancia a todo lo que una ha hecho a nivel profesional. Eso es lo que me gustaría. 

Albert Roca.- ¿Ser valorada aquí es algo muy especial, en una ciudad como Sitges?

BÁRBARA REY.- Ser valorada en España, y más ahora con los medios de que tenemos de Internet y todo este tipo de cosas no es fácil. Pero claro, cuando yo también analizo personas que son valoradas y miro el nivel que tienen, pues tampoco me preocupa mucho, no me voy a volver loca ni me voy a preocupar porque en un momento determinado digan de mí algunas cosas desagradables cuando veo el valor que le dan a personas que no han hecho prácticamente nada en su vida. Entonces lo pongo en una balanza y me quedo conmigo y con mi vida. Gracias a Dios no tengo que esperar a irme para que valoren mi trabajo. Hay personas como vosotros y como este Festival que lo valoran estando en vida, que es lo importante, y eso es algo que para los que no son creyentes... lo verán con el tiempo, y si no lo ven tampoco me preocupa, no todo el mundo tiene el privilegio de tener la mente tan abierta como la hemos tenido otros.

Carlos Penela.- Si pudiera elegir una sola escena de su filmografía, ¿Cuál elegiría y por qué?

BÁRBARA REY.- No es fácil, pero me quedaría con la secuencia de amor con Rocío Dúrcal. Creo que está muy bien tratada, aunque nunca he tenido buena relación con el director, creo que está hecha con mucho gusto y creo que es muy dulce, muy tierna y que ayudó a un colectivo muy importante en ese momento. Me quedaría con esa secuencia.

Albert Roca.- Una manera de definirte, ¿sería "una persona libre"?

BÁRBARA REY.- Totalmente, ser libre es lo más importante. Yo creo que hay pocas personas que sean libres, pero porque no saben buscar la libertad. Estamos complicándonos la vida desde que nacemos prácticamente, y la vida es mucho más sencilla. Estamos siempre dándole la razón a los que quieren manipularnos, eso es una cosa de toda la vida, no viene de ahora. Lo que pasa que ahora se manipula mucho más por los avances y la tecnología que existe. Pero esto no es de ahora, esto lleva ya siglos desde que el mundo existe. Entonces, ya que tenemos la oportunidad de ver y aprender cantidad de cosas porque nos las sirven, tenemos que tener también la capacidad de saber qué es lo bueno y qué no, aunque nos equivoquemos, porque nos equivocamos, pero una cosa fundamental es la libertad, y la libertad se puede conseguir de muchas maneras, la primera es no complicándose tanto la vida y no dejarte influenciar por lo que gente que tiene mucho más poder que tú te quiere meter en la cabeza.

Carlos Penela.- Ha comentado la escena de la película "Me siento extraña". ¿Cómo construyó con Rocío Dúrcal esa confianza necesaria para que la relación entre sus personajes resultara tan creíble? 

BÁRBARA REY.- Nosotros estuvimos haciendo la película casi dos meses. Desde el primer momento estuvimos muy unidas porque había algo que las dos teníamos en mente y es que el director no nos gustaba. No nos gustaba el director por su forma de ser, no de dirigirnos. No empatizábamos con él porque era un hombre bastante desagradable, vamos a dejarlo ahí. Entonces nos arropamos entre nosotras, por si había algún día que plantarle cara para cosas que nos pidiera que no estaban previstas ni escritas en el guion ni firmadas. Eso nos unió mucho porque estuvimos muy de acuerdo en lo que queríamos hacer y en lo que no queríamos hacer. Eso era a base de un día, otro, otro. Desayunábamos juntas, comíamos juntas, repasábamos nuestro diálogo, pasábamos mucho tiempo juntas. Estábamos en el rodaje juntas evidentemente, pero aparte de eso, cualquier momento que no estábamos rodando lo pasábamos juntas. Parecíamos más amantes fuera de la pantalla que dentro por la buena compenetración que había entre nosotras.

Albert Roca.- Si tuvieras que poner un título a lo que ha sido tu vida, ¿Qué título le pondrías? 

BÁRBARA REY.- "Aquí estoy", sin más.

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