viernes, 15 de marzo de 2019

RESEÑA - EL NIÑO QUE PUDO SER REY

Sinopsis e introducción


La magia de la vieja escuela llega al mundo moderno con esta épica aventura. Alex (Ashbourne Serkis) piensa que es un don nadie más hasta que se tropieza con la mítica Espada de la Piedra, Excalibur. Ahora debe unir a sus amigos y enemigos para formar un equipo de caballeros y, junto al legendario mago Merlin, enfrentarse a la malvada hechicera Morgana (Rebecca Ferguson). Con el futuro en juego, Alex deberá convertirse en el gran líder que nunca soñó ser.

El británico Joe Cornish (Attack the Block) escribe y dirige este filme inspirado en la leyenda artúrica, que protagonizan Louis Ashbourne Serkis (Mowgli: La leyenda de la selva), Angus Imrie (Kingdom), Rebecca Ferguson (Misión Imposible: Fallout), Tom Taylor (La Torre Oscura), Rhianna Dorris (Secret Life of Boys) y Patrick Stewart (Logan).

La semilla de El niño que pudo ser rey fue creciendo en la mente del guionista y director Joe Cornish desde que era niño, comenzando en 1982, cuando vio las películas Excálibur, de John Boorman, y E.T., de Steven Spielberg. Ambos filmes causaron un gran impacto en el joven Cornish, e inspiraron los inicios de su idea de hacer una película sobre un chico normal y corriente que se topa con la Espada en la Piedra. Al respecto, Cornish recuerda: “A lo largo de mi adolescencia, dibujaba pequeñas viñetas en los libros escolares donde la espada Excálibur surgía de una bañera; era la yuxtaposición de lo doméstico y lo moderno con un mito ancestral. Aunque después dejé de lado la idea, lentamente ha seguido gestándose en mi interior desde entonces”.

Sobre la película

Basada en uno de los mitos más famosos de todos los tiempos, la película se acerca a la leyenda del Rey Arturo y sus caballeros de una manera completamente nueva, trasladando la historia al mundo actual y adaptándola a los espectadores contemporáneos.

La película puede ser vista desde los ojos de un público adulto (crítica y reflejo de cómo es la sociedad actual, donde predomina el individualismo, lo material, la falta de relaciones sociales, la violencia, la falta de unión entre las personas, etc.), así como desde los ojos de un público juvenil-infantil, con una serie de mensajes de esos que pretenden plantar una semilla en la mente del joven espectador con el deseo que en un futuro dicha semilla crezca correctamente (defender al más débil, enfrentarse a los problemas y superar tus propios miedos, soñar y dejarse llevar por la imaginación, unión ante las dificultades, lo importante es el bien colectivo, etc.).

Estamos ante una película llena de transmisión de valores, con algunas escenas reseñables (su introducción, las intervenciones del joven mago Merlín, las diferentes peleas medievales que aparecen en la misma), pero también es una película que adolece de una dirección algo plana y de cierta falta de presupuesto, sobre todo, en la primera mitad del film.

Lo mejor de la película es la frescura interpretativa que aportan los jóvenes intérpretes de la misma, sobre todo, las intervenciones del joven Merlin (interpretado por Angus Imrie), que son sinónimo de segura diversión; así como ese esfuerzo de su director por intentar recuperar un cine para un público juvenil-infantil (propio de las producciones Disney de finales de los 70 y de los 80) sin caer en un tono marcadamente infantil y ñoño.

Puntuación Latidos por el cine: 7,5 sobre 10.


1 comentario:

  1. Bueno, parece que le das una puntuación buena a pesar del "palito" sobre dirección y presupuesto...

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