sábado, 6 de abril de 2024

"PÁJAROS" - ENTREVISTA A PAU DURÀ Y JAVIER GUTIÉRREZ

PÁJAROS

Pau Durà
 (Formentera Lady) regresa con una historia de huida hacia adelante en busca del pasado, que deambula en los límites de la comedia y el drama en formato de road-movie.  
Una historia creada por el propio Pau Durà y protagonizada por los multipremiados Javier Gutiérrez Luis Zahera, convertidos en la extraña pareja de un improvisado viaje por Europa. La italiana Teresa Saponangelo, ganadora del David de Donatello por su trabajo en Fue la mano de Dios, de Paolo Sorrentino, cierra este trío de altísimo nivel actoral.

Es la historia de un viaje, el de dos desconocidos que, pasados ya los 50, van en busca de una grulla inalcanzable y un futuro imposible. Un viaje en el que recorrerán Europa, pero también su propia vida, sus relaciones, la familia, el amor, el sexo... como una catarsis ante el inevitable paso del tiempo.

Para Pau Durà “Haber contado para mi tercer largometraje con dos actores inmensos como Javier Gutiérrez y Luis Zahera en los papeles protagonistas, me produce una felicidad difícil de describir. Pájaros es cine de personajes: la trama nace de sus miedos, de sus fragilidades, de sus fracasos y sus dudas, de sus sueños perdidos. Su talento y generosidad allanó el rodaje de una película que gira en torno a la necesidad humana de entendernos, una historia repleta de belleza y ternura, y que bascula, sin solución de continuidad, entre el drama y la comedia. Como ocurre en la vida.”

SinopsisColombo (Javier Gutiérrez) trabaja en un garaje 24h y complementa su mísero sueldo trapicheando con marihuana. Mario (Luis Zahera), un tipo peculiar y aficionado a las aves, que aparece inesperadamente en el garaje, lo contrata de chófer para ir a la Costa Brava a ver grullas. Pero al llegar a su destino, le cuenta que las aves han variado su rumbo migratorio hacia el delta del Danubio, en Rumanía. Mario necesita llegar hasta allí. Y Colombo necesita el dinero. Ocultando sus verdaderos motivos, emprenden un viaje que los llevará a conocerse mejor y enfrentarse a sí mismos.

Rodada durante 8 semanas en diversos puntos de Cataluña y la geografía europea, recalando en Italia y Rumanía hasta llegar a Constanza, a orillas del Mar Negro, Pájaros es una producción de David Ciurana de Fosca Films (Formentera Lady, Toscana, Hijo de Caín), José Nolla de Icónica Producciones (El Autor, El muerto y ser feliz, En la ciudad sin límites, Rencor, Lágrimas Negras) y Cristina Zumárraga de Tandem Films (La boda de Rosa, Objetos, Cerrar los ojos) para Birds Film, AIE, en coproducción con la rumana Motion Pictures Management.Pájaros cuenta con la participación de RTVE, Prime Video y 3Cat que ya han adquirido los derechos para su emisión y el apoyo del ICAA. Tanto la distribución en España como las ventas internacionales corren a cargo de Filmax. 

Esta semana, gracias a nuestras amigas de Relabel Comunicación, hemos tenido la oportunidad de entrevistar al director de la cinta, Pau Durà, y a uno de los grandes protagonistas de la misma, el actor Javier Gutiérrez. Este es el resultado de la entrevista:

Carlos Penela.- Buenas tardes Pau, Javier, quería empezar la entrevista al igual que empieza la película, con la misma frase: “Uno mismo, ese es el gran asunto del viaje”.

PAU DURÀ.- Pues es que va de eso la película… (risas). "Pájaros" es una road movie en la cual se recorren casi 4000 km desde la albufera de Valencia hasta el delta del Danubio, y al final lo que contamos, lo que le llega al espectador y lo que le emociona de verdad es el viaje interior que hacen estos dos tipos. El viaje hacia la aceptación, hacia las segundas oportunidades, el situarse en la vida, el corregir o aceptar los errores del pasado. Creo que es una película muy vitalista, y va de eso, el viaje es el tema central de la película, el cómo van encontrando al otro y a los otros, cómo les va modificando el camino. ¡Y todo eso en cuatro o cinco días!

JAVIER GUTIÉRREZ.- Yo matizaría respecto la frase, “si queremos emprender el viaje, ¿no? En el caso de estos dos personajes, cada uno por motivos diferentes, inician ese viaje que les va a transformar. Para eso sirven los viajes también, para quitarnos capas, esa fachada que a veces nos envuelve, darle una patada y mostrarnos tal y como somos. Es lo que le pasa a estos dos personajes, desde el minuto uno se engañan, son dos pícaros, eso está mucho en nuestro ADN, en nuestra naturaleza. Son dos pícaros que no paran de mentirse el uno al otro, de engañarse hasta una buena parte de la peli, y hay un momento en que necesitan sincerarse para seguir el camino, y en definitiva se dan cuenta por lo que lo hacen. Entonces, en ese sentido, el viaje es uno mismo, claro que sí, y es muy interesante. Incluso a veces los viajes se pueden hacer parados, sin necesidad de moverse. Es la necesidad que tenga cada uno de de viajar, cuánta gente no puede viajar por cuestiones económicas o por cuestiones de movilidad, y desde una novela, una buena película o una buena charla, te teletransportas a lugares inimaginables.

Carlos Penela.- Pau, ¿cómo surge la película?

PAU DURÀ.- Surge con las ganas de escribir algo sobre gente cercana a mí, sobre todo en la edad, y con ganas de divertirme y de emocionarme para que luego el espectador pueda divertirse y emocionarse. Creo que al final lo hemos conseguido esto último. Para mí el poder hablar también de temas tan serios como el miedo al paso del tiempo, la culpa, el desamor, la familia… Todo esto hablado y llevado con mucho sentido del humor y con mucha ligereza. Una ligereza, como decía Nani Moretti hace poco, no como sinónimo de banalidad a la ligereza, sino como lo opuesto a la pesadez. Eso es lo que he intentado e intento siempre un poco, bascular entre la comedia y el drama casi sin solución de continuidad.

Carlos Penela.- El personaje de Luis Zahera persigue unas grullas. ¿Elegisteis una grulla por algún tema concreto? Me explico, en Oriente tiene una carga espiritual muy fuerte, representa longevidad, inmortalidad, una vida más allá de lo terrenal, es un signo de buen augurio y metáfora del buen gobierno. Esto yo lo extrapolo a la película y pienso en un buen gobierno interior.

PAU DURÀ.- Tiene algo de eso… Pero qué bonito que todo esto ocurra después, al ponerle nombre a la grulla. Yo llegué a ella por la migración, por buscar algo que me sonase bien, que además fuese esbelta y fuese difícil de ver (no hubiera sido lo mismo buscar un ave como una cigüeña o una gaviota, que las puedes encontrar relativamente rápido). Necesitaba un ave migratoria. Pero esto que me cuentas de Oriente me parece maravilloso, además nuestros dos personajes van hacia Oriente, van hacia el Este. ¡Qué bonita es la vida en esta filosofía oriental! ¡Qué bien que me lo comentes! Investigaré sobre lo que me has dicho, fíjate que uno nunca investiga lo suficiente. Lo bonito es cómo vas recibiendo cosas nuevas de la película una vez hecha que ni siquiera habías pensado. Eso es muy guay.

JAVIER GUTIÉRREZ.- Es muy interesante eso que dices, pero no había hecho esa lectura inicialmenteo. Yo cuando terminé de leer el guión pensé en dos pájaros heridos, en dos aves heridas que buscan su bandada y que acaban de encontrarla en el cielo, que es un espacio como infinito, como el mar, y que están muy solas y muy necesitadas de alguien que las arrope. Pero es curioso esto que cuentas, los asiáticos son fantásticos. Esa filosofía a veces necesitamos incorporarla a nuestra vida diaria.

Carlos Penela.- Javier, ¿cómo llegas a la película?

JAVIER GUTIERREZ.- Bueno, llego porque Pau piensa en dos actores para interpretar esta peli, y uno de ellos era yo. Leo el guión y me enamoro, me enamoro del personaje y de la historia que quiere contar, creo que es una historia pocas veces contada, de una fragilidad, vulnerabilidad de dos personajes que se han retratado bien poco, en el cine español por lo menos, esos hombres de mediana edad que no son héroes ni dueños de su destino, sino que están a la deriva, y apetece mucho subirse a ese coche donde vamos, y donde va a haber drama, comedia, viajes infinitos por países que no conocen y en ese viaje encontrarse en diferentes paradas con gente muy variopinta. Bueno, era muy apetecible ya sobre el papel, encarnar a Colombo.

Carlos Penela.- A mí, en el sentido en el que apuntas, una de las cosas que más me gusta de la película es algo que poco a poco estamos empezando a ver en nuestro cine, y que de hecho es una realidad palpable, y es el ver a dos hombres hablando de sentimientos y no hablando de cosas triviales o banales como el fútbol.

PAU DURÀ.- Efectivamente, es un viaje emocional sobre dos personajes, sobre esa masculinidad, que no toda es la otra que dices. Hablan mucho de la paternidad también, siempre está muy presente la maternidad, pero dónde queda la paternidad. Yo empecé a hacer esto gracias a que soy padre. Eso a mí me transformó emocionalmente, para bien, y creo que es un tema a tratar, no sólo desde la maternidad, sino la paternidad con “P”. Estoy feliz de que haya esa lectura y yo creo que además no es cómo decirlo, yo creo que son temas que interesan indistintamente a hombres y mujeres. ¡Incluso a chavales! El otro día en un pase venían amigos y amigas de mis hijos y me lo dijeron, interesa ver a estos dos tipos. Está comprobado en las proyecciones que hemos hecho y en los preestrenos, que la gente se lo pasa muy bien. Lo primero que pasa es que se lo pasan muy bien y luego además se les hace un pequeño nudito en la garganta, y eso es muy bonito a la vez, todo está basado en el conflicto interno que tienen los personajes, y que podemos tener todos como personas, y eso no hay que evitarlo.

JAVIER GUTIÉRREZ.- Efectivamente, los tiempos cambian y hay que adaptarse también. Yo creo que los hombres en ese sentido tenemos que resetear. Antes teníamos unos referentes que ahora igual no son tan válidos, ¿no? Ese hombre que puede con todo y que no llora, por ejemplo, le ha pasado a la generación de nuestros padres y de nuestros abuelos, gente incapaz de mostrar sus sentimientos, de decir un te quiero, de verbalizar ciertos sentimientos que yo creo que han pasado a mejor vida, por suerte.

Carlos Penela.- Javier, viendo tu personaje, me pregunto cómo has trabajado el mismo, es un proceso muy interior. ¿Cómo se trabaja eso?

JAVIER GUTIÉRREZ.- Bueno, depende de cómo encares el trabajo. Hay trabajos en los que haces un viaje desde el interior hacia el exterior, hay trabajos en los que hay algún elemento que te ayuda… Muchas veces, los actores, cuando estamos perdidos, en el último momento surge, yo qué sé, una forma de andar o un sombrero que te colocan en el último momento, ¡no sé! A mí si hay algo que me parece atractivo en nuestro trabajo es la creación del personaje, el buscar esos colores, esos matices que a veces están y a veces no está en el guión. Por eso ha sido tan importante en este viaje que el director sea actor, en el caso de Pau, porque yo creo que nos ha dado una libertad creativa y una confianza que muchas veces falta, y creo que eso, hablando de “Pájaros”, nos ha hecho volar más alto.

Carlos Penela.- Pau, ¿cómo ha sido dirigir a estos grandes como Luis Zahera, Javier Gutiérrez o Teresa Saponangelo?

PAU DURÀ.- Pues una maravilla, un placer, un paseo. Al final tienes el 50 % ganado con un casting bien hecho, con gente además como ellos tres, con mucha generosidad, con muchas ganas de divertirse, para mí eso es básico. Y con la capacidad de pasar, como he dicho, del drama sutil a la comedia, al humor, a la ironía… Al final acaba siendo una película con mucha melancolía, que es bonito, porque los personajes ya tienen una edad y la película también va de eso, de estar perdidos en ese momento de sus vidas de entrada a la madurez y que no acaban de asumir, más todo lo que les ha ocurrido en sus vidas tiempo atrás, cuando intentar rebobinar es imposible. En fin, ha sido un placer, nos lo hemos pasado muy bien y yo estoy feliz porque hacen un trabajo maravilloso. Luis y Javier hacen una pareja absolutamente indivisible, al final los amas, y el espectador acaba empatizando con ellos. Primero dices “hostia, estos tíos de qué van”, pero conforme va avanzando la película van sacándose capas y el espectador va llegando poco a poco a ellos hasta llegar a su corazón directamente. Parece así un poco ñoño, pero es que es así, les cogen un cariño importante. Es también una película de amistad, de empatía, de empatizar con el otro a pesar de las diferencias.

Carlos Penela.- Javier, ¿y para ti cómo ha sido trabajar con Pau Durà?

JAVIER GUTIÉRREZ.- Pues mira, respecto a Pau, había visto su primer trabajo en cine “Lady Formentera”, que me gustó mucho. Siempre me llama la atención los actores que dirigen. A mi no me ha seducido nunca la idea de dirigir una peli, me parece que es una guerra un poco imposible, es como una montaña imposible de escalar. No solo es escribir el guión, es buscar dinero, es alguien que confíe en ese proyecto, levantarlo día a día en el rodaje, luego es venderlo, en fin, no sé, hay una energía ahí que a mí se me escapa, y entonces le doy mucho valor a los compañeros que deciden ponerse manos a la obra.

Carlos Penela.- Pau, otra de las grandes bazas de la película es ver en un cambio de registro totalmente diferente a Luis Zahera.

PAU DURÀ.- Pues sí. Es que al final cuando uno se encasilla no es que se encasille uno, es que a uno le encasillan. Quizás no le han ofrecido más cosas, pero Luis Zahera puede hacer lo que quiera, lo mismo que Javier Gutiérrez. Es verdad que Javier ha tenido más abanico, ha hecho más diversidad de personajes, de malo, de bueno, de pícaro (como en Pájaros). Luis lo primero que me dijo es “qué ilusión me hace, Pau, que me ofrezcas este papel, porque no mato a nadie, no tráfico con cocaína” (risas). Él está encantado, y el espectador lo flipa, claro, es un tipo con mucho humor, y con mucha capacidad de pasar del humor al drama, es algo que domina muy bien. Es maravilloso, porque le saca punta y partido a todo, y además te sorprende.

Carlos Penela.- Javier, ¿trabajaste previamente a rodaje tu relación con Luis Zahera?

JAVIER GUTIÉRREZ.- Pues mira, hubo ensayos, hubo charlas, pero el hecho de ser una peli de carretera en la que solo hay dos personajes (luego se suma Teresa Saponangelo, de la que hablaré ahora), hace que estés y que haya un roce, y el roce hace el cariño. Nos sirvió mucho también en esos viajes el coger trenes, aviones y coches para ir de un sitio a otro, cenar y comer durante las pausas del rodaje, todo eso contribuyó a crear y estrechar aún más nuestra relación. Ya nos conocíamos, pero ha sido un reencuentro hermoso y que nos ha servido a la hora de componer también a los personajes y de ahí ver la historia. Luego está Teresa Saponangelo, que es la luz de la peli, no sólo es la chica de la peli, sino que es la luz de la peli, hace un poco el rol de madre, intentando ubicar a estos dos seres perdidos en la vida.

Carlos Penela.- Ocho semanas de rodaje, no sé si para los actores también han sido ocho semanas de turismo (risas): diferentes partes de España, en Italia, Rumanía… ¿Esta ha sido la parte más difícil de llevar de la película?

PAU DURÀ.- Sí, el movimiento de la película es lo más complicado de la misma, pero al mismo tiempo es realidad pura, no hay trampa ni cartón. Estamos en los lugares en los que estamos, incluso hay momentos, en Bucarest por ejemplo, en alguna escena, que todo lo que se ve detrás no es nuestro, es lo que había allí realmente. Me refiero al material humano que se ve detrás, ni siquiera cortamos, dijimos “vamos a rodar aquí tipo guerrilla”, y la verdad es que estuvo muy bien. Todo eso es muy bueno para la película, pero al mismo tiempo era lo que lo que complicaba la producción de la historia. Pero bueno, era cómo queríamos hacerla, de verdad, viajando. Además, no te lo he contado pero hemos rodado en estricto orden cronológico, primero rodamos todo lo de aquí en la Península, en Cataluña, luego Italia y luego Rumanía, el último plano de la película es el último día de rodaje. Eso es buenísimo para la película. Yo creo que el espectador hace un viaje con ellos, se mete en esa carraca de coche con ellos y siente que está viajando hacia el Este, pasando por todos los lugares tan bonitos además y tan remotos.

JAVIER GUTIÉRREZ.- Bueno, para mí ha sido divertido. Te ayuda en la propia historia que lo hiciésemos de forma cronológica, ayuda también a la hora de interpretarlo y de darlo a entender al espectador. Levantarse cada día en una ciudad diferente, un hotel diferente, una habitación diferente, en una cama diferente, hace también que te ayude a componer el personaje. A mí me gusta mucho rodar no solo ya películas de carretera, sino rodar fuera de casa porque rodar fuera de casa también hace que estés muy concentrado en el trabajo. No es lo mismo estar en tu día a día, en el caso de mi vida personal, yo tengo dos niños, con lo cual eso siempre está muy presente, llevarlos al colegio, las charlas que uno tiene a la vuelta del trabajo, etc. Eso hace que uno esté en la peli, pero también esté en su día a día, que la cabeza no pare. En el caso contrario, cuando uno viaja y rueda fuera de su ciudad, o incluso de su país, como es el caso de “Pájaros”, pues hace que uno esté muy concentrado y piense mucho en el personaje.

Carlos Penela.- La última para finalizar, ¿qué habéis aprendido y con qué os quedáis de haber hecho Pájaros?

PAU DURÀ.-
En cada película vas aprendiendo a base de hacer, eso es lo bonito. A mí me interesa eso. No soy un tipo ambicioso que diga “voy a prepararme bien para hacer la gran obra maestra”, no. Yo quiero ir haciendo películas, sin más, no me arrepiento de nada porque todo te va construyendo y vas buscando una mirada y vas hacia ella. Lo bonito es el camino, como en la historia, lo bonito es el camino. Eso es lo que he aprendido, que no quiero buscar obras maestras, quiero irme buscando a mismo, sin más, y eso es muy bonito.


JAVIER GUTIÉRREZ.- A mí me gusta decir que es una peli vitalista. Las pelis no solo entretienen, divierten, también conmueven, enseñan, y en este caso yo también he aprendido. Me reconozco en aspectos de la vida de estos dos personajes, no en todos obviamente, si no estaría perdido, pero sí reconozco que a veces necesitamos perder el miedo para hacer ciertas cosas, atrevernos. Y en el caso de Colombo y de Mario se atreven, uno ya tiene una idea premeditada y uno hace el viaje a ver qué le depara, en el caso de Colombo, y se atreve a asumir los errores y a darse una segunda oportunidad, que es lo que muchas veces necesitamos. Yo reivindico el fracaso, parece que estamos preparados para triunfar en la vida, o nos enseñan a eso y no pasa nada si no triunfas en la vida. ¿Qué es triunfar en la vida? Estamos casi más preparados o deberíamos estar más preparados para fracasar, para el no que para el sí. En este caso, yo creo que son dos personajes fracasados en la vida y que asumen ese fracaso, pero también entienden que hay una segunda oportunidad para dejar el fracaso a un lado. Eso yo lo he aprendido con este personaje, esa llamada que tenemos pendiente a alguien, pues hacerla, y ese abrazo que no nos hemos dado, permitirnos el lujo de darnos ese abrazo, porque yo creo que ahí pueden empezar cosas hermosas también. Estos dos personajes, aunque parezcan dos perdedores, son dos tipos muy valientes en el fondo.

1 comentario:

  1. A tenor de lo comentado, esta cinta tiene una pintaza increíble!!
    Muy buena entrevista. Gracias Carlos!!

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