El cortometraje sobre la eutanasia que visibiliza la dignidad de las personas al final de la vida es el gran favorito de los Premios Carmen tras un apabullante recorrido que lo ha convertido en el más seleccionado en festivales de todos los cortos nominados. Desde su estreno en la Semana del Cine de Medina del Campo, cuenta con 70 selecciones, 12 festivales calificadores a los Goya, 25 premios y 25 nominaciones.
El director cordobés Miguel Ángel Olivares suena con fuerza para ganar el Premio Carmen al “Mejor cortometraje de ficción” con Piedra, Papel o Tijera, una obra que, en tan solo nueve meses, ha logrado una cosecha impresionante de más de 70 selecciones —incluidos doce festivales calificadores a los Premios Goya—, 25 nominaciones y 25 premios. Destacan las dos nominaciones a los Premios Fugaz al “Mejor Guion” (Nach Solís) y “Mejor Música original” (Sofía Sainz, con la producción musical del compositor granadino Sergio de la Puente, nominado al Goya 2020 y 2025). Además, fue el gran ganador de los Premios Lorca en Granada al alzarse con los premios a “Mejor corto andaluz del año” y “Mejor actriz” (Saida Benzal). Entre sus logros se encuentra ser finalista al Premio Canal Sur RTVA a Mejor Creación Audiovisual Andaluza y varios premios del público como en los festivales calificadores al Goya como Galapán Film Festival y el Festival de Cine de Madrid - PNR.
Después del aclamado “Cementerio de Coches”, que estuvo en la shortlist de los Goya 2025, Olivares es fiel a su estilo y se adentra de nuevo como director en una emotiva historia de corte social. El guion está escrito por Nach Solís, guionista del premiado “París 70”, nominado a los Goya y que entró en la shortlist de los Oscar 2025. Además, Nach Solís es guionista de la serie “Respira”, que recientemente ha estrenado su segunda temporada en Netflix y fue número uno en todo el mundo.
Mateo, un afamado escritor que padece de cáncer, reúne a sus amigos para proponerles un juego: compartir su mejor recuerdo con él. De entre todas las historias, elegirá un ganador. “Piedra, papel o tijera” recorre el mapa de los recuerdos que nos unen con las personas que más queremos.
Una historia sobre “la vida, el tiempo y los lazos que nos unen”, según su director Miguel Ángel Olivares. “Piedra, Papel o Tijera” nace de la necesidad de explorar cómo las relaciones humanas evolucionan ante la adversidad. El cortometraje aborda un tema tan delicado como es la eutanasia, la enfermedad, la amistad y el amor desde una perspectiva honesta y conmovedora. Esta historia es un homenaje a todas aquellas personas que sufren en silencio y no tienen voz."
Cuenta con un elenco de lujo encabezado por Nacho Guerreros, Luisa Gavasa, Cuca Escribano, Saida Benzal y Raúl Tejón. Nacho Guerreros ha recibido seis premios y cuatro nominaciones por su delicada actuación de Mateo.
Piedra, papel o tijera se consolida como uno de los cortometrajes andaluces más importantes del año, no solo por su presencia en más de 70 festivales, sino por la valentía de retratar la dignidad de las personas al final de la vida. Todo gracias a un director con una de las miradas más sensibles y prometedoras del panorama español. Su visionado está disponible a través de VEOCarmen y de la distribuidora Line Up Film Agency.
Desde Latidos por el Cine hemos tenido la oportunidad de entrevistar al director del cortometraje. Este es el resultado de la entrevista:
Carlos Penela.- Miguel Ángel, para empezar, explícanos esta nominación a los Premios Carmen, ¿cómo te sientes?
MIGUEL ÁNGEL OLIVARES.- Pues la nominación es muy importante para nosotros porque es de la Academia del Cine Andaluz, es el Goya andaluz por así decirlo. Y nada, muy guay, muy emocionado y con muchas ganas de que llegue el día 31 de enero para ver qué pasa. Muchos nervios, mucha incertidumbre, pero emocionado. Al final, el estar nominado es un premio ya, es un premio porque es muy difícil estar ahí.
Carlos Penela.- El título del cortometraje remite a un juego aparentemente inocente que tiene una implicación muy importante en la historia del cortometraje. ¿Cuándo decides que Piedra, papel o tijera no solo iba a ser un nombre simbólico, sino también una declaración de intenciones?
MIGUEL ÁNGEL OLIVARES.- Pues sí, el título "Piedra, papel o tijera" la verdad que es un poco tétrico con la imagen que mostramos. La idea se le ocurrió al guionista Nach Solís, y yo lo acompañé también con ese cartel en el que hacemos un pelín de spoiler, pero porque me parece interesante jugar a eso. Piedra, papel o tijera es un juego de niños que todo el mundo conoce, y ver esa imagen como que crea esa sensación de misterio y de decir "¿de qué va esto?". Es un corto que habla de la eutanasia, del fin de la vida y de lo importante que es acompañar en esos momentos a la persona que te pide la eutanasia.
Carlos Penela.- En el corto hay mucha emoción, mucha humanidad. ¿Te interesaba especialmente explorar cómo las dinámicas cotidianas pueden romperse cuando se verbalizan los recuerdos y las emociones?
MIGUEL ÁNGEL OLIVARES.- Pues mira, yo creo que es muy importante también para mí, porque muestra el lado humano de cada personaje, muestra el desarrollo. Como espectador tú ya vas desarrollando lo que ves, dices "vale, está contando el recuerdo", y a ti te lleva ya a otra dimensión. Y me parece muy interesante también que no todos están de acuerdo con lo que le pide el prota, eso es lo interesante, porque no todo el mundo tiene que estar de acuerdo, pero sí el ser menos egoísta y el acompañar, como he dicho antes, a esa persona en su decisión.
Carlos Penela.- El reparto reúne a intérpretes con una gran trayectoria y sensibilidad dramática. ¿Cómo fue el proceso de su elección?
MIGUEL ÁNGEL OLIVARES.- Estoy muy contento con el reparto, tenemos a Luisa Gavasa, Nacho Guerreros, Cuca Escribano, Raúl Tejón, Saida Benzal. La verdad es que tenemos un elenco muy bueno, me han apoyado mucho, me han arropado y yo creo que son perfectos. El otro día lo dije en un coloquio que hicimos en Madrid, yo ya no vería el proyecto sin estos actores, la verdad, no lo vería sin ellos. Son perfectos y, además, hicieron una piña muy bonita. Algunos se conocían, pero no todos, y en un momento se integraron, entraron en escena como si se conocieran de toda la vida. Fue muy bonito vivir ese momento también.
Carlos Penela.- El personaje de Nacho Guerreros funciona como el detonante emocional para el grupo. ¿Cómo fue el trabajo de construcción del personaje y qué buscabas transmitir a través de él?
MIGUEL ÁNGEL OLIVARES.- Mira, pues la verdad que Nacho Guerreros ha sorprendido muchísimo. Todo el mundo lo conoce de "La que se avecina", de la comedia, que contrasta mucho con este papel tan duro, tan melodramático que ha hecho, tan difícil. Han llegado a decir que es el mejor papel de su carrera y eso emociona mucho. Es muy importante también que la gente lo vea y diga "guau, es Nacho Guerreros, ya no es Coque". Se trabajó muchísimo el papel, ha sido increíble el esfuerzo de Nacho. Yo me atrevo también a decir que es uno de los mejores papeles de su vida.
Carlos Penela.- Miguel Ángel, después de ver el corto me planteo muchas preguntas. Te traslado una de ellas. ¿Crees que somos conscientes del impacto real que dejamos en las personas que queremos?
MIGUEL ÁNGEL OLIVARES.- Ufff, qué difícil lo que me planteas... Yo creo que a las personas que queremos es muy importante dedicarle, cada día, aunque sea un pensamiento, porque no sabemos cuándo se van a ir. Es tan bonito el recordar momentos, anécdotas... Yo sigo acordándome de mi infancia, o cuando estoy con mi gente me acuerdo de los momentos de cuando nos conocimos... Yo creo que es muy bonito eso, el llevar el amor por delante y el estar con las personas que nos aman y que amamos. También pienso que una discusión tonta entre nosotros (familia, amistades) no rompa el amor, porque cuando hay discusiones tontas ahí está nuestro ego, pero es muy importante no olvidar que siempre hay amor y tener presente que no sabemos nunca cuándo vamos a perder a a esa persona.
Carlos Penela.- En el cortometraje hay un equilibrio muy medido entre intimidad, tensión, silencio. ¿Qué importancia tienen para ti los silencios en la narración y cómo los trabajas desde la dirección?
MIGUEL ÁNGEL OLIVARES.- El silencio dice mucho. Yo creo que los silencios para mí es de lo más bonito que hay en el cine, porque un buen actor, un buen intérprete, ya te está contando con un silencio. A mí me gusta que el espectador se lo imagine, que el espectador sea un personaje más. Cuando estoy rodando como director siempre pienso en el espectador. Yo digo, vale, ¿esto el espectador cómo lo va a ver? ¿Esto cómo se lo va a tomar? Esto siempre, pero porque para mí es muy importante, yo soy espectador, soy fan del cine, consumo cine todos los días, entonces es muy importante también el pensar así. Yo quiero que el espectador sea uno más y eso con los silencios se consigue.
Carlos Penela.- ¿Como director te preocupaba que el mensaje del cortometraje pudiera resultar demasiado duro o por el contrario confiabas plenamente en la madurez del espectador o espectadora?
MIGUEL ÁNGEL OLIVARES.- Pues mira, la verdad que yo al principio tenía un poquito de miedo porque a ver, sinceramente, a pesar del buen recorrido que está teniendo el cortometraje, del éxito, es cierto que está creando un poquito de rechazo, el tema de la eutanasia incomoda. Pero también he de decir que el cortometraje está contado desde el amor, desde la luz, y eso lo estoy viendo reforzado ahora, con todo el público, con toda la gente, con todos los festivales, y eso se agradece mucho.
Carlos Penela.- ¿Y cómo estás viviendo esa percepción? ¿Qué te ha sorprendido más del feedback del público?
MIGUEL ÁNGEL OLIVARES.- Eso es lo que me ha sorprendido, lo que te acabo de contar, la recepción del público. Mira, por ejemplo, se me acercó y me dijo "mira, yo no estoy de acuerdo con la eutanasia, pero acabo de terminar de ver tu corto y me ha emocionado tanto...". Yo no quiero que la gente cambie de opinión si no está de acuerdo con este tema, porque aquí no estamos para cambiar la opinión de la gente, no somos una secta, pero sí que empaticen con la decisión. Eso me me dijo esa persona, que no está de acuerdo con la eutanasia, pero que el corto le había gustado, que le había emocionado, y con eso me quedo.
Carlos Penela.- En este sentido, Miguel Ángel, como cineasta, ¿Qué te ofrece el formato corto que no siempre permite el largometraje, especialmente para contar historias tan emocionales?
MIGUEL ÁNGEL OLIVARES.- Pues mira, el corto te ofrece veinte, quince u ocho minutos de emoción. Yo creo que difícil hacer un corto con estas temáticas porque en tan poco tiempo te tiene que transmitir lo que una película de más de una hora te transmite, y eso es difícil. Del cortometraje me gusta sobre todo el mensaje directo. Yo trabajo mucho el tema social y creo que el cine es un escaparate muy grande, creo que es necesario también tocar temas actuales, sociales y tocar un poquito el corazón y las fibras de la gente en poco tiempo, y eso el corto lo consigue porque todo es más condensado.
Carlos Penela.- Creo que el cortometraje se rodó en Priego de Córdoba. Es un lugar que aporta mucha autenticidad y belleza visual. ¿Nos puedes hablar de ese aspecto?
MIGUEL ÁNGEL OLIVARES.- Apoyó muchísimo el Ayuntamiento, la Film Office, es el único pueblo que tiene una Film Office en condiciones, allí, de Córdoba, y nos apoyaron muchísimo. Yo estoy muy agradecido de cómo se portaron conmigo, con todos, me ofrecieron todo y aparte de eso, estoy muy agradecido del entorno que nos dio tan bonito Priego de Córdoba en la narrativa. Entonces con eso me quedo, con mi tierra, mi tierra de Córdoba, que yo soy cordobés y estoy muy orgulloso de ello.
Carlos Penela.- Miguel Ángel, ¿Qué has aprendido y con qué te quedas de haber hecho Piedra, papel o tijera?
MIGUEL ÁNGEL OLIVARES.- Me quedo con un equipo técnico y artístico maravilloso, con Nach Solís que es el guionista y uno de los coproductores, con todos los actores... Hemos hecho familia, amistad, he conocido también a gente maravillosa viajando por los festivales, viendo que no somos competencia, que lo bonito es que no nos competimos unos a otros, y eso es una alegría la verdad, creo que eso es lo necesario y lo importante también, porque es tan difícil no competir, tú ya sabes cómo es esto... Y me quedo con eso, con la familia, la familia "Piedra, papel o tijera".






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