Introducción y sinopsis
Frankie y los monstruos es una divertida vuelta de tuerca a la eterna historia de Frankenstein en la que los monstruos son los buenos y los humanos dan miedo y que seguro hará las delicias de grandes y pequeños.
Dirigida por Steve Hudson (Cranford, True North) Frankie y los monstruos cuenta con un reparto de voces estelar entre las que figuran: Asa Butterfield (Sex Education, La invención de Hugo), Joel Fry (Cruella, Yesterday), Tia Bannon (Cielo de medianoche, The Drifters), Alison Steadman (Better Man, Secretos y mentiras), Rob Brydon (Mi Lady Jane, Barbie)
Frankie y los monstruos llega a los cines españoles de la mano de Vértice 360, distribuidora de grupo Squirrel Media.
Sinopsis
En lo alto de la ciudad de Tarados de Arriba, un castillo-laboratorio guarda secretos, criaturas... y un pequeño héroe que está a punto de cambiarlo todo. Frankie, es la primera creación del más chiflado de los profesores chiflados, un ser diminuto, de cabeza calva cubierta de un mosaico de puntadas, ojos hipnóticos y un gran corazón.
¿Quién cuida del castillo? ¿Quién cuida de los monstruos? ¿Quién les enseña a no ser monstruosos, para que la gente del pueblo no forme una furiosa horda y queme el castillo? Frankie hace todo el trabajo, pero el profesor ni siquiera se fija en él.
Ahora, un original espectáculo llega a la ciudad, y su propietario, Boniface Buscamonstruos, necesita desesperadamente una nueva atracción para atraer a las multitudes.
Prepárate para una aventura monstruosamente divertida que habla de valentía, amistad y ser diferente.
Frankie y los monstruos está basada en la exitosa serie de libros infantiles escrita por Guy Bass e ilustrada por Pete Williamson La maravillosa historia de Carapuntada. El primer libro de la colección de seis, se publicó en 2011 y se ha estado publicando repetidamente desde entonces. En Reino Unido, el libro es un habitual en los planes de estudio de primaria, donde los profesores y los alumnos disfrutan no sólo de las historias y los personajes, sino también de los temas y los mensajes sobre «ser uno mismo».
Gringo Films GmbH (Happy Ho caracol, Vida en pausa) y Traumhaus Studios (Elli y el equipo de monstruos) son las compañías productoras.
Frankie y los monstruos se ha hecho en cooperación con Film- und Medienstiftung NRW, Creative Europe, FFA y con el apoyo del Programa Europa Creativa - MEDIA de la Unión Europea.
Sobre la película
Frankie y los Monstruos pertenece a ese segundo grupo de cintas que pueden parecer pequeñas en escala, pero que sin duda son enormes en intención, sensibilidad y mirada. Aquí no estamos solo ante una historia de monstruos simpáticos, estamos ante una película que entiende la animación como lenguaje emocional, no como simple pirotecnia digital.
Visualmente, la película apuesta por un estilo de animación estilizado, con texturas visibles y diseños que huyen del hiperrealismo dominante. No busca competir con el músculo técnico de Pixar o DreamWorks, ni falta que le hace. Más bien dialoga con propuestas como La familia Addams (en su versión animada), ciertos trazos del cine de Aardman, o incluso con ese aire artesanal que tenían algunas producciones europeas de animación de principios de los 2000. Aquí los personajes no parecen renderizados: están dibujados con cariño, y eso se nota.
Los fondos respiran cuento ilustrado, los movimientos no son excesivamente fluidos —y ahí está parte de su encanto— y la paleta de colores juega constantemente entre lo oscuro y lo acogedor. Como si Tim Burton hubiera pasado por un filtro más luminoso y familiar, menos gótico y más emocional.
Pero donde Frankie y los Monstruos termina de ganar la partida es en lo que cuenta. Porque bajo su apariencia amable se esconden mensajes que conectan de lleno con el público infantil… y golpean con suavidad al adulto.
La película habla de la diferencia, de sentirse fuera de lugar, de crecer con la sensación de no encajar del todo. Habla de la identidad, del miedo a ser uno mismo y de lo liberador que resulta encontrar un espacio —y una familia— donde no tengas que fingir. Y lo hace sin subrayados, sin discursos impostados, sin moralejas gritadas al final.
Aquí los monstruos no son el problema. El problema es el miedo a lo distinto. Y eso, visto desde la animación, funciona como un espejo sorprendentemente honesto.
Hay también un mensaje precioso sobre la empatía intergeneracional: sobre escuchar, comprender y acompañar. Sobre aceptar que crecer no significa dejar de tener miedo, sino aprender a convivir con él.
Y todo esto envuelto en humor, ritmo narrativo ágil y situaciones que funcionan tanto para una sala llena de niños como para un visionado adulto con lecturas más profundas.
Frankie y los Monstruos te hará pensar que, demasiado a menudo, los verdaderos monstruos no tienen colmillos… ¡y que los más entrañables suelen esconderse justo donde menos los esperamos! Ideal para ver en familia. Perfecta para hablar después. Y necesaria para recordar que ser diferente nunca debería ser el problema.




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